Por fin le fue aceptada su renuncia a Onésimo Cepeda, quien fuera hasta ayer obispo de Ecatepec al cumplir 75 años decidiendo retirarse como lo establece el derecho canónico.

No sé qué tienen los jerarcas de la Iglesia Católica en México que se caracterizan por ser controversiales, desde Norberto Rivera y pasando por otro retirado como Sandoval Íñiguez. Onésimo también se caracterizó por estar rodeado de temas escabrosos como acusaciones de fraude y lavado de dinero que hasta el día de hoy no han sido aclaradas del todo. Y no podemos olvidar tampoco que fue socio de Carlos Slim al crear Inbursa.

Sobre esto dice:

Soy el obispo de los ricos sirviendo a los pobres.

En entrevista concedida a Milenio por su retiro dice que lejos de alejarse de la vida pública, el ya no estar a cargo de la diócesis le permitirá poner más atención a influir a gran escala en el país.

Me quitaron la diócesis y me dejaron como ejidatario sin parcela, pero sigo siendo ejidatario, o como mula sin aparejo, no tengo cargando nada, pero sigo siendo obispo. Creo que puedo seguir influyendo en lo que es México, en lo que viene para México.

Creo que muchos católicos coincidirán conmigo en que cuando un lider es tan controversial como él y otros, lo mejor es que cuando se retiren lo hagan de verdad para que no sigan manchando el nombre de la Iglesia, ya que muchas veces pagan justos por pecadores. Además de que es ya urgente sangre nueva que lidere a esta religión en el siglo XXI.

Imagen: Columnas de Chiapas