Hace unas semanas, soñé que explotaba el Popocatépetl. Lo comenté angustiada mientras comía con un par de amigos. Uno de ellos, estudió una carrera de algo relacionado con eso y trabaja en Protección Civil. Me explicó que, a pesar de mi sueño fatalista, no había mucho de qué preocuparme, que me olvidara de las escenas trágicas de la pantalla grande, que el magma avanza a una velocidad menor al gateo de un bebé y que, en caso extremo, lo más grave era que cayeran piedras. También me dijo que era poco probable que volviera a registrarse una actividad como la de 1997. Lo que sí debía preocuparme era la lluvia de ceniza volcánica, ese material aparentemente inofensivo que ataca principalmente al sistema respiratorio y a la mucosa de los ojos. Su opinión de experto me dejó más tranquila, pero pensé que tal vez muchos ignoramos los riesgos de la ceniza volcánica y las medidas que debemos tomar en el caso de que lleguen a la zonas por las que transitamos o vivimos.

Desde entonces a la fecha, "Doy Goyo" ha seguido con su actividad y es justo la ceniza la que motivó que dependencias capitalinas, como la Secretaría de Salud (SSa), la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Civil, hicieran recomendaciones luego de que el pasado miércoles cayera este material volcánico en las delegaciones de Iztapalapa, Tlalpan, Xochimilco, Milpa Alta y Tlahuac.

Las recomendaciones de las dependencias ante la presencia de cenizas van en el mismo sentido:

  • Evitar actividades al aire libre.
  • En caso de salir, usar blusas o camisas de manga larga, cubrebocas y anteojos.
  • Proteger las ventanas y puertas de casa, oficinas o negocios con lienzos húmedos para evitar que la ceniza entre.
  • Cubrir los depósitos de agua, sobre todo los que se utilizan para consumo humano, a fin de evitar que se contaminen con la ceniza.
  • Evitar que equipo o maquinaria queden a la intemperie, porque la ceniza daña los motores. Si no se pueden tener en casa, se sugiere cubrir con trapos, sábanas o bolsas plásticas -eso incluye el automóvil-.
  • Evitar en lo posible el uso del automóvil. Los coches provocan que las cenizas del suelo vuelvan a suspenderse y se corre el riesgo de aspirarlas. Además, es un material que se hace peligroso en el asfalto para manejar.
  • Juntar la ceniza en bolsas de plástico, costales o cubetas. Éstas se pueden entregar al camión recolector de basura o conservar para el jardín ya que la ceniza volcánica es un excelente fertilizante.
  • Revisar y limpiar coladeras, registros y cañerías.

Los últimos dos puntos son importantísimos. Mucha gente no sabe que la ceniza al mezclarse con el agua reacciona como cemento, así que intentar "barrer" la ceniza con agua es un gran error. Pueden tapar el sistema de drenaje, tanto el de casa, como la red hidráulica de la ciudad. O imaginen que se acumula ceniza en un techo de lámina, de por sí, sólo la ceniza acumulada es un riesgo, si a eso le sumamos la genial idea de "limpiarlo" con agua, en lugar de que se vaya la ceniza se hace una cosa cementosa que aumenta el peso de la estructura y puede vencerlo.

La ceniza ha llegado también a los municipios mexiquenses de Amecameca, Atlautla, Ozumba, Ecatzingo, Chalco, Ecatepec, Nezahualcóyotl y Chimalhuacán. Hay que recordar que las zonas afectadas dependen de la dirección del viento, así que los demás colindantes, como Puebla, Tlaxcala y Morelos, también deberán estar preparados. Hasta el momento, el nivel de alerta volcánica se mantiene en Amarillo Fase 3.

Ante cualquier situación de riesgo, los capitalinos podrán comunicarse a los número de emergencias de la Secretaría de Seguridad Pública, 066, al del Heroico Cuerpo de Bomberos, 068, o a Protección Civil, 56 83 22 22, disponibles las 24 horas de todos los días.

Por favor, recuerden seguir las indicaciones -sobre todo esa de no mezclar ceniza con agua-, nosotros no podemos evitar la lluvia de ceniza, pero sí podemos contrarrestar sus efectos negativos sobre nuestra salud e infraestructura.

Imagen: EFE