¿Día Mundial de la Libertad de qué? De Prensa. ¡Ah! Es que con tantos periodistas asesinados uno ya no sabe si hay algo qué celebrar. Hoy, tres de mayo, es el Día Mundial de la Libertad de Prensa -también del albañil, pero esa es otra historia-. La frase que más he leído es "sin periodistas no hay periodismo, sin periodismo no hay democracia". La vi tuiteada por UNESCO en español @UNESCO_es y repetida por varios más. Hace menos de una semana que asesinaron a Regina Martínez, corresponsal en Veracruz de Proceso, y el terrible acto se filtra como una de las deudas en este día, ¿cómo hablar de libertad de prensa cuando están matando a quienes la ejercen?

UNESCO explica que el 3 de mayo fue proclamado como el Día Mundial de la Libertad de Prensa en 1993, por la Asamblea General de las Naciones Unidas, siguiendo la recomendación adoptada durante la 26ª sesión de la Conferencia General de dicho organismo, en 1991. Se supone que esta celebración es la ocasión para informar a los ciudadanos acerca de las violaciones a la libertad de prensa, así como recordarles que en decenas de países alrededor del mundo las publicaciones son censuradas, algunas multadas, suspendidas o anuladas, mientras que periodistas, editores y publicadores son acosados, atacados, detenidos e incluso asesinados.

Y yo me pregunto, ¿acaso lo olvidamos el resto de los días? Habrá unos que sí, hay otros que no. Entre los que vigilan constantemente la situación está la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), la cual, a propósito del día, advirtió que los cárteles de la droga en México se mantienen en la lista anual de “depredadores” de la libertad de prensa. ¿Quiénes son estos "depredadores"? Aquellos que están detrás de las violaciones de la libertad de prensa con poder para censurar, encarcelar, secuestrar, torturar e incluso asesinar a periodistas. Por desgracia, el crimen organizado hace todo eso y quizá un poquito más.

Pero es el crimen organizado, ¿qué se puede esperar de ellos? El problema es que, como comenté en otra nota, en varios de los delitos cometidos contra periodistas, han estado involucrados policías locales y federales -incluyendo mandos-, así como funcionarios de procuradurías de justicia o de diversos niveles de gobierno. Sí, las autoridades amenazan, intimidan o evitan que los periodistas se expresen libremente. Así que la mentada "libertad de prensa" está entre la espada y la pared.

Si nos vamos a la cifras, las cosas no mejoran, de acuerdo con la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), el homicidio de Regina Martínez fue el 77 de los registrados por ellos de 2000 a la fecha. RSF señala que desde ese año, 80 periodistas han sido asesinados en México y otros 14 han desaparecido. La Federación Latinoamericana de Periodistas (Felap) dice que son 119 asesinados y 16 desapariciones forzadas -hasta el primer trimestre de 2011-. Otros comentan que son 102 periodistas asesinados, 14 desaparecidos, 565 agresiones a la prensa y ningún caso resuelto. Números más, números menos, todo apunta al mismo sentido: están matando a los periodistas. A mí me duele ver cómo se convierten en estadísticas y me hace preguntar de nuevo ¿Día de la Libertad de qué?

El asunto se tiñe de rojo. ¿Hay condiciones para que se hable de una libertad de prensa en nuestro país? Las amenazas de muerte es una de las varias situaciones a las que se enfrentan algunos periodistas, pero hay otras que de pronto se olvidan, menos mal que el periodista Darío Restrepo lo recordó, al hablar de la dignificación de la profesión:

Falta de independencia, sueldos exiguos, periodistas que temen perder su empleo, amenazas de autoridades y grupos del crimen organizado, falta de autocrítica del gremio, distanciamiento del bien común, entre otras razones, son las que limitan el ejercicio del periodismo en América Latina.

Muchas veces los periodistas se tienen que preguntar: ¿vale la pena? ¿Vale la pena arriesgar la vida, investigar tanto, buscar la nota, por éstas condiciones laborales? Para algunos, los pocos y los valientes, sí lo vale y lo han pagado. Y aquí es donde quiero redirigir las líneas hacia esa frase de UNESCO que vincula al ejercicio periodístico con la democracia. ¿En qué afecta a los demás esa famosa libertad de prensa? La veterana corresponsal de TVE, Rosa María Calaf, lo explica bien:

Sin libertad de prensa no hay democracia. Democracia es votar con el conocimiento cabal de hechos y realidades, y si éste no existe, es muy difícil que el ciudadano pueda saber realmente lo que sucede y, por tanto, no dispondrá de los elementos necesarios para ejercer sus derechos democráticos.

Eso es lo que le da la libertad de prensa al resto de la sociedad, información para poder elegir. No por nada se le asignó el rimbombante título de "cuarto poder". He visto quejas de que ¿por qué se "celebra" hoy al periodista, si ya tiene su día? Bueno, una cosa es celebrar un oficio o profesión y otra un derecho que atañe a todos. También tengo amigos que odian y dicen pestes de los periodistas, amigos cuya profesión no pone en riesgo su vida, desde luego. Concedo en un punto, así como hay unos entregados y comprometidos con su labor, hay muchos, muchísimos, que venden sus letras al mejor postor, ¿que paguen justos por pecadores?

Hoy, es también un día de rememoración a los periodistas que perdieron la vida en el ejercicio de su profesión. Por ellos, un minuto de silencio y, por ellos, este día no hay mucho qué festejar. Espero que un día podamos celebrar que vivimos en un país con libertad de prensa, pero ese día no es hoy.