El pueblo tiene el gobierno que merece

Hoy estaba viendo el debate entre los candidatos a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, ciudad donde no vivo (soy de Guadalajara) pero que visito constantemente. Y me vino a la mente una cosa, los tres, con sus bemoles no son malos políticos. Beatriz Paredes, con todo lo que se le pueda criticar, creo yo, es de lo mejorcito que tiene el PRI y tiene ideología (tómese en cuenta esto porque el PRI no tiene ideología), Miguel Ángel Mancera es una izquierda moderada más parecida a la de Ebrard y trabajó bien en el gabinete del todavía Jefe de Gobierno, Miranda de Wallce a pesar de que creo que como candidata ciudadana cayó rápido en la "grillería política" y es de notar que le hacen falta tablas por la poca experiencia que tiene, tiene un muy buen antecedente como activista. Me atrevería a decir que los tres principales contendientes tienen más madera política que sus compañeros que contenderán por la presidencia. ¿Beatriz Paredes o Peña Nieto? ¿Miranda de Wallace o Vázquez Mota? ¿Mancera o López Obrador?, no es tan difícil de contestar.

No es ningún acto de chilangofilia, pero sabemos que en el DF la gente tiene una mayor preparación política que el promedio y es más activa en este sentido. Es de las no muchas entidades que pueden jactarse de haber tenido un buen gobierno (Ebrard), y ahora pueden presumir que los candidatos que tienen son de mayor nivel que los presidenciales. A esto le tenemos que sumar otra cosa, el DF al ser una entidad completamente urbana, no tiene los niveles de pobreza que se pueden encontrar en zonas rurales, claro que hay pobres, gente que vive en colonias populares como Iztapalapa, pero no es una pobreza extrema. Por esto es más difícil acarrear gente, al menos como lo hace el PRI, porque los acarreados generalmente los traen de los cinturones de miseria. El DF es la ciudad que tiene más historial de participación ciudadana (a las que ya se suman ciudades como la propia Guadalajara) a comparación del Estado de México caracterizada por su pasividad y su aletargamiento (en general, tomando en cuenta que excepciones hay y muchas), por eso creo que el pueblo tiene el gobierno que merece. Un pueblo más preparado tiene un mejor gobierno, en cambio uno menos preparado tiene todo lo contrario.

En el caso de las elecciones federales es lógico. Peña Nieto tiene fuerza porque basa su voto en la ignorancia de la gente que no tiene recursos, gente acarreada que es usada y coaccionada a las cuales les ofrecen una torta y un frutsi a cambio de un voto porque no tienen las necesidades alimenticias satisfechas; gente que no recibió educación ni oportunidades. Si ese es el voto duro del PRI ¿Creen que les conviene tener un México desarrollado, culto y educado?, la única forma en que esto les beneficiara sería que dejaran del lado totalmente la corrupción, sus prácticas añejas y se modernizaran (pero si en 12 años no lo hicieron).

Pero molestia me da quienes a pesar de todos los antecedentes del PRI, con toda la educación y oportunidades que recibieron, desean ver a Peña Nieto en la silla presidencial. Tal vez no tanto con los más jóvenes, quienes no vivieron en carne propia lo que fue el PRI, aquellos que van a votar por primera vez por la presidencia, jóvenes que ante su ingenuidad y poca preparación política son convencidos para que se afilien al ectivismo, o al club de fans de Peña nieto. Pero no lo entiendo con la gente más grande, con aquellos que vivieron con carne propia la crisis de 1994, que vieron la matanza de Acteal; peor, que vivieron la docena trágica de Echeverría y Portillo y peor aún, que vivieron en el 68. No lo entiendo, y sé que debo respetar su opinión pero no deja de molestarme.

Creo que hace falta una mejor cultura política. Si la hubiera, el PRI a menos de que se renovara completamente en sus filas, no estaría invitado al banquete. No es que los demás partidos (PAN y PRD) sean una muestra de hacer política, pero conocemos que las prácticas del partido tricolor llegan al cinismo. Y lamentablemente a pesar de las nuevas generaciones que se arriesgan a entrar al partido para tratar de cambiarlo se quedan perdidos ante la inmensa corrupción. Algunos, los que siempre conservan sus ideales, generalmente no pueden avanzar lejos, y otros se corrompen. Los primeros llegan a puestos intermedios y si bien les va, llegan a ser alcaldes municipales de alguna ciudad conocida, los otros, lamentablemente llegan más alto.

¿El pueblo tiene al gobierno que se merece? si, pero veremos que gobierno merece no solo en las urnas, sino en la posición que tome la sociedad ante una eventual presidencia de Enrique Peña Nieto.

Imagen:La Voz que Clama