La verdad no me había molestado en prestar mucha atención al mitote este de que si hay pruebas de que pasan la charola para el apoyo a Andrés Manuel López Obrador (AMLO) y demás. En todas las épocas electorales salen los trapitos y más ahora que tan fácilmente se pueden hacer grabaciones de audio y de video (y el discurso del deslinde es materia obligada de todo político).

Tristemente eso de que pasen la charola no extraña, basta con ver el despilfarre que hace cada partido en sus campañas, la proporción no tiene lógica con el presupuesto electoral. Y en el caso de AMLO en estos 6 años te llegaba el comentario de algún perredista o empleado de un gobierno de su movimiento de que tuvo que "mocharse voluntariamente a la fuerza". O tan solo el verlo ir y venir por todo el país con su "presidencia legítima" sin tener un trabajo de verdad que lo mantuviera, y no preguntarse ¿de dónde viene el dinero? es querer tapar el sol con un dedo.

Por todo esto, no me sorprende ver en una nota de hoy de La Razón los comentarios sobre la reactivación de la cuenta "Honestidad Valiente"  con la que señalan en su momento financió el movimiento contra su desafuero, la toma de Reforma y otras actividades, así como su sueldo y el de su "gabinete legítimo" asegura la nota. Tampoco el que les haya dicho a empresarios del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas al darles el número de cuenta "apunten a los que quieran ayudar, con lo que sea su voluntad" (como padrecito de pueblo).

En realidad lo que más me repatea (una vez más) es la realidad de nuestro sistema electoral, pues en la misma nota citan la explicación del Director Fiscal del IFE, Alfredo Cristalinas,  de que las aportaciones de particulares a campañas electorales, señala, no pueden ser superiores a los 33 millones de pesos en total. Pero el consejero electoral, Marco Antonio Baños es quien puntualiza su imposibilidad de hacer algo al respecto:

..."cuando concluya el proceso electoral, los partidos deben presentar un informe sobre los recursos que usaron durante la campaña y los recursos y forma en que los aplicaron". Sin embargo aclaró que en caso de que se registre un rebase a los montos de campaña, la sanción sería a los partidos políticos, no a las asociaciones "civiles" que reciben los recursos.

Algo que ni les duele porque al fin y al cabo ese dinero es el que le otorga el IFE, que viene del presupuesto, que viene de los impuestos, que vienen de la población. No pierden el poder ni las elecciones, sólo dinero que ni es de ellos ¿Y si por esta sanción ya no les queda presupuesto para sus actividades? Pues no importa, porque vuelven a reactivar una cuenta a nombre de una asociación civil para mantenerse, porque como dice el consejero:

"No tenemos un esquema para ir directamente a auditar a la asociación (Honestidad Valiente), salvo que nosotros tengamos alguna evidencia de que está aportando dinero, pero no es así, al menos en este momento"

Y por eso con la mano en la cintura los candidatos, y en este caso AMLO, aparece en todos los titulares diciendo estar "dispuesto a transparentar sus gastos e ingresos de campaña", "dispuesto a ir al IFE por pase de charola", "si el IFE pide que comparezca lo haré", pues sabe perfectamente que no lo pueden hacer o al menos está muuuy complicado.

A que eso no lo contemplarán en el siguiente entamalado  reforma electoral ¿verdad? De momento no nos queda mas que abrir los ojos y hacer conciencia de nuestro voto.

Foto: Eneas