El primer debate entre los presidenciables fue un chiste, tal cual. Con una producción que rayó en lo patético, un formato aburrido y agresiones sin sentido, muchos nos preguntamos qué haría el IFE para ofrecernos un debate, si no más propositivo, por lo menos más interesante.

Así como se hicieron públicos los detalles del primer debate desde antes que sucediera, el organismo electoral del país ha dicho ya cómo será el debate del próximo 10 de junio que será hecho en Guadalajara.

Según dicen en el Instituto el nuevo formato del debate, acordado por representantes de los partidos, permitirá mayor agilidad y confrontación directa entre los candidatos. Los presidenciables tendrán 8 minutos para desarrollar cada uno de los tres temas que se abordarán en el debate: México en el mundo, Desarrollo sustentable, y Política y gobierno. En caso de que haya alusiones personales, si el moderador lo permite se podrá interrumpir al candidato para confrontarlo.

Además las cámaras no tendrán un cuadro fijo sino que habrá tomas abiertas de los candidatos. En total el ejercicio durará dos horas y quince minutos, un poco más largo que el anterior.

En cuanto al moderador, después de que se dijera que podría ser el propio presidente del IFE quien tomara el papel, se anunció que **será el periodista Javier Solórzano quien dirija*** el debate y las intervenciones de los candidatos.

Realmente espero que el debate se ponga bueno, no sólo en Twitter con los comentarios de todos nosotros sino que se enfrasquen en un ejercicio que de verdad abone a la democracia y la confrontación de ideas. De entrada tengo fe en el formato, menos rígido, más ágil. Sí se ve así en el papel. Pero ya veremos cómo se pone porque nuestros políticos tienen la gran habilidad de echar a perder las buenas oportunidades.