Yo tengo una sugerencia, pero empiezo por describir el escenario. No sé si he prestado más atención, de alguna manera me he visto más afectada o realmente ha habido un cambio generacional, pero de unos años para acá el 10 de mayo ha pasado a ser algo así como fiesta nacional. No lo recuerdo así hace años (será que hace años sólo me limitaba a bailar de florecita, recitar alguna poesía y regalarle a mi mamá el armatroste que los maestros me pusieron a hacer) pero el día de la madre se ha vuelto día de locos.

Si hay un día en que el tránsito se pone candente, éste es uno de ellos. Y el tránsito lo digo como termómetro del estrés, el acelere y la presión en que se enfrascan muchos ese día, porque en las calles, a pie también se ve que van y vienen las personas buscando qué regalarle a su mamá, se endeudan para comprarle lo que nunca, aunque, dijera alguien por ahí, al otro día se lo quitan para llevarlo a empeñar. Y además no podía faltar, como buena celebración mexicana, la comedera. Hay que pasar por los tamales, recoger el pastel, preparar el pozole, hacer las carnitas... O los que supuestamente se la quieren llevar "más cómoda" se van a algún restaurante, que por cierto estarán llenísimos, tendrán que esperar para encontrar mesa y cuando se las den estarán cachete con cachete con algún familiar o con algún desconocido de tan saturado que estará el local.

Todo esto no estaría tan mal, vaya esto es lo que hacemos en una celebración normal, pero el detalle está en que ¡es un día laboral! Entonces todo este jelengue de ir, llevar, recoger, comprar, preparar, festejar etc. lo tienes que hacer (y claro también porque solemos dejar todo para última hora) en un lapso de tiempo mínimo. En algunos trabajos a las mamás se les da el día y en otros se les da la tarde a todos los empleados (y a los que no, o se reportan enfermos o simplemente ya no se aparecen por la oficina) pero la verdad es que ahí falla la ecuación, porque para que una mamá sea celebrada, tienen que estar los hijos, por tanto el tiempo para el festejo lo necesitan todos.

Luego si agregamos que es una "obligación" exponencial la cosa se complica aún más. Porque tú le celebrarás a tu mamá ¿pero y la mamá de tu mamá? ah pues también hay que felicitar a la abuelita ¿y la de tu pareja? ah pues también hay que ir a felicitar a la suegra ¿y las tias? ¿y las hermanas? y... El caso es que la pachanga parece la visita de las 7 iglesias, y si tú eres mamá joven confórmate con el puro abrazo, porque en esta cadena familiar hay rangos, y hasta que no te hagan sufrir los hijos y la única lágrima derramada haya sido al parir, no subes de nivel y no se te hará tanto caso.

Si, la verdad es que todo esto depende de cada quien. Pero seamos sinceros, a los mexicanos no se nos da eso de la practicidad en las relaciones familiares, somos más de festejar y cumplir con el requisito social, es más hasta nos gusta este mitote, no lo neguemos. O los que sí logran ir contra esta marea y ser más prácticos de mínimo tendrían que aguantar la crítica o el reproche cuando se preste la ocasión.

El caso es que una vez narrados todos los "aconteceres" de éste día y que seguramente varios se hayan sentido identificados, pues retomo la sugerencia: celebremos el día de la madre en domingo, así de fácil, como se hace el día del padre. Porque además según el INEGI el 42.2% de las mamás mayores de 15 años trabaja, entonces a muchas sólo les toca medio día de festejo si bien les va.

Porque la otra sugerencia sería que no demos tanto brinco ese día y dejemos de usarlo como forma de sacar culpas. Mejor el resto del año procuremos no hacerlas pegar de corajes, ni preocuparlas, ni angustiarlas, ni hacerlas pasar las que les hacemos pasar, pero creo que ese es un compromiso un poco más difícil de lograr. Y como dudo mucho que nos volvamos fríos y nos limitemos a sólo echarle una llamadita a las mamás para felicitarlas, mejor aceptemos que la familia tiene peso, somos cálidos para los festejos, nos gusta hacerlo en grande y llevar hasta el mariachi. Así es que optemos por hacernos la vida más fácil celebrándolo en un día práctico, como sería el segundo domingo de mayo ¿no les parece?

Foto: júbilo haku