Cual niños pequeños en la escuela preparándose para un examen se encuentran los candidatos delineando su estrategia para el debate del domingo. Para los que están abajo será una buena oportunidad para acortar distancias y para el que esta arriba, de no resbalar nuevamente. Y es que ninguno de ellos se puede permitir equivocarse, no pueden dar una cifra incorrecta u omitir alguna palabra que convierta en ambiguas sus propuestas.

Enrique Peña Nieto

A lo que Peña Nieto le apuesta es a estar presente en todos los medios posibles en las horas que sigan al debate, ya sea para control de daños a para reafirmar una poco probable victoria (quizá por eso canceló la visita que tenía programada a la Universidad Panamericana, su alma mater, el día siguiente).

Además se han preparado festejos en todas las sedes estatales y la nacional, las cuales contarán con pantallas gigantes para ver la transmisión y la celebración "de la victoria" tras el debate, aunque analistas, medios y el público no lo consideren como tal.

También aseguran sus asesores que lleva 20 días preparándose con especialistas en debate y que la estrategia que seguirá será la de mantenerse apegado a un guión (¡qué sorpresa!) que consistirá en repetir los compromisos que ha hecho a lo largo de su campaña, así como ignorar en su mayoría todos los ataques que puedan venir por parte de sus adversarios.

Andrés Manuel López Obrador

Completamente solo es como se prepara el candidato de las izquierdas. Contrario a Peña, no tiene un equipo especializado en debates y ni siquiera miembros de su campaña se reúnen con él. A lo más que ha llegado es a consultar a su posible gabinete con el fin de que le entregaran cifras en los temas que se centrará el debate: economía, empleo, seguridad, justicia, desarrollo sustentable y desarrollo social.

No me voy a desgastar en ensayos y esas cosas, no tiene caso. No habrá asesores ni un equipo detrás.

Esa ha sido su postura, quizá menos arrogante que hace seis años. Los únicos con los que podría hacer un ensayo o contrastar ideas será con su esposa, Beatriz Gutiérrez, y con Ricardo Monreal, su coordinador de campaña.

Además canceló sus eventos del viernes, sábado y domingo, limitándose sólo a su conferencia de prensa matutina.

Josefina Vázquez Mota

Es ella quien más necesita salir victoriosa en el debate. Por ellos contrario a lo que otros harán, sí está dispuesta a debatir. A lanzar ataques y cuestionamientos a las propuestas de los demás y a responder las críticas que le hagan a ella. Como lo ha dicho, ella no va a hacer un monólogo unilateral, va a escuchar y va a reaccionar.

Su equipo también dice que no se centrarán en atacar al puntero sino a exponer de manera clara sus propuestas y decir por qué son diferentes. Al igual que Peña, ella también ha recibido apoyo por parte de un grupo de asesores para el debate, el cual inició desde el momento en que se seleccionaron sus propuestas de campaña.

Finalmente dicen que también hará uso de su experiencia como diputada y Secretaria de Estado en la que en numerosas ocasiones se presentó ante una audiencia para defender propuestas y programas.

Gabriel Quadri de la Torre

El más preparado para debatir y el que menos lucirá porque sus oponentes ni siquiera lo consideran dentro de la contienda. En lo que se centrará el candidato de Nueva Alianza es en cuestionar, no atacar, las plataforma electorales de sus rivales y la actuación que han tenido como políticos. Una postura sensata y que se lo permite su propio estatus como "no político".

En cuanto al mensaje dice que se centrará en contrastar dos visiones del país, una moderna y liberal que él representa, y otra arcaica y conservadora que simbolizan los otros tres aspirantes. Además sabe que en algún momento podría salir el tema de la relación del partido con Elba Esther Gordillo, algo que a él no le molesta pues los tres tienen cola que les pisen.