Como en aquellas guerras en las que se los imperios buscaban extender su territorio para adueñarse de la riqueza de sus vecinos, el estado de Oaxaca se queja de una invasión por parte de Chiapas al territorio de los Chimalapas, sólo que aquí esta guerra se libra entre papeles, demandas y Controversias Constitucionales. El gobierno chiapaneco creó el municipio Belisario Domínguez en la zona limítrofe con Oaxaca. Ante esto, los municipios de San Miguel y Santa María Chimalapa y el gobierno de Oaxaca presentaron una controversia constitucional para impugnar el Decreto del Congreso del Estado. La semana pasada, la segunda sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmó el desechamiento de las tres controversias constitucionales, validando así la decisión del ministro Jorge Pardo Rebolledo, quien el 2 de febrero pasado desechó por improcedentes dichas controversias en contra del gobierno chiapaneco.

¿Pues no se supone que los límites de los estados están asentados en sus Constituciones locales con pelos y señales? Aparentemente no. Y tanto el gobierno de Oaxaca, como el de Chiapas, dicen que los Chimalapas son suyos y que el otro le haga como quiera. Se supone que de acuerdo con la Constitución de nuestro país, en el Capítulo II, artículo 46, "las entidades federativas pueden arreglar entre sí, por convenios amistosos, sus respectivos límites; pero no se llevarán a efecto esos arreglos sin la aprobación de la Cámara de Senadores". Es justo por eso que la SCNJ desechó las controversias, pues el argumento fue que le corresponde al Senado de la República dirimir los conflictos limítrofes entre los estados.

Los Chimalapas no están en negociación

Seguramente, eso fue motivo de fiesta para el estado chiapaneco, no así para su vecino, Oaxaca. De hecho, Jesús Martínez Álvarez, secretario general de gobierno, advirtió que el territorio de los Chimalapas no está en negociación y que el gobierno de Oaxaca no bajará la guardia. Señaló además que van a defender con la ley en la mano lo que legalmente le corresponde a Oaxaca. Mientras que Gabino Cué Monteagudo, gobernador de Oaxaca, sostuvo que está en desacuerdo con el desechamiento de las Controversias Constitucionales y anunció que acudirá al Senado de la República. Además, dijo que el cuerpo de abogados del gobierno estatal revisará los siguientes pasos legales a continuar, "porque esto apenas empieza" y subrayó que el supuesto municipio chiapaneco está en territorio oaxaqueño.

Pero ellos no fueron los únicos que hicieron airadas declaraciones. El diputado federal de Oaxaca, Heliodoro Díaz Escárraga, calificó de pifia el trámite que el grupo jurídico del Gobierno del Estado realizó en torno al caso de los Chimalapas, pues “Deberían saber que un recurso o una impugnación a la creación de ese municipio Chiapaneco en territorio oaxaqueño, impugnado a través de este procedimiento, iba a ser declarado fundado pero improcedente”. Sin embargo, advirtió que sí hay opciones legales para que el asunto se resuelva a favor del pueblo oaxaqueño.

Por su parte, Irma Piñeyro Arias, ex secretaria general de Gobierno y actual candidata del Panal al Senado de la República, exhortó a alzar la voz y defender el territorio de Oaxaca y calificó de reprobable la posición asumida por los gobiernos en turno de Chiapas, “quienes han apoyado por más de 40 años a los madereros y traficantes en sus argucias y en sus intenciones, con el objetivo de apoderarse de un territorio y de nuestros recursos, cuando no son suyos”.

El Comité Nacional para la Defensa y Conservación de los Chimalapas también manifestó su preocupación pues al desechar las controversias constitucionales, se pone en riesgo la paz social y la integridad territorial zoque:

Hoy día nos preocupa que, alentados por esta insensible indecisión de la Suprema Corte, el gobierno de Chiapas y los ilegítimos intereses que éste respalda, profundicen su campaña de agresiones y provocaciones a las comunidades Chimalapas y aceleren sus acciones depredadoras, poniendo en riesgo –una vez más– la paz social, la integridad territorial zoque y los invaluables bienes naturales comunes de la región más biodiversa de México y Mesoamérica.

La riqueza de los Chimalapas

Ese es el móvil de todo el asunto. No es que un buen día el gobierno chiapaneco haya dicho "oigan, como que necesitamos más municipios, vamos a hacerlos, ¿no?" Se trata de que los Chimalapas es uno de los pocos lugares en los que aún se conservan importantes ecosistemas. Abarca 595 mil hectáreas en las que conviven poblaciones vegetales de selva alta, media, baja, bosque de montaña y bosques de maderas preciosas. Hasta hoy se estima que viven en Los Chimalapas 150 especies de mamíferos, 350 de aves, más de 60 de reptiles, 50 de anfibios y cerca de 500 de mariposa. O sea, no es una tierrita ahí cualquiera.

En realidad, es propiedad y asiento de comunidades con una herencia cultural muy importante -el pueblo zoque chimalapa, descendiente de la cultura olmeca-. La región todavía cuenta con la mayor extensión de selvas húmedas y bosques mesófilos bien conservados de México. En buen estado se hallan también las porciones de bosques templados y selvas bajas.

Claro que el gobierno de Chiapas sabe bien lo que quiere echarse a la bolsa, no por nada, los últimos 50 años se ha registrado la mayor invasión territorial y depredación de recursos por talamontes y ganaderos provenientes principalmente de Chiapas, en su viejo intento de segregar la porción oriente del territorio zoque.

Eso es lo realmente terrible de la controversia y afecta no sólo a los municipios de San Miguel y Santa María Chimalapa o al estado de Oaxaca, sino a uno de los ecosistemas más ricos ya no digamos del país, sino del mundo. Pero, como siempre, vienen los intereses económicos con sus machetes bien afilados para arrasar con la selva, con una política agropecuaria errónea que busca expandir la ganadería extensiva y la agricultura de temporal en áreas ocupadas con selvas y bosques de una enorme riqueza biológica.

Ya Cherán nos ha enseñado lo que un pueblo indígena es capaz de hacer con tal de defender su territorio de la depredación humana. La lucha por conservar los Chimalapas y la herencia cultural que allí se asienta no puede ser de unos cuantos, ni puede estar sujeta a intereses mezquinos de quienes lo último que les importa es la cuestión ecológica. Por mí, que se declaren los Chimalapas independientes y ni pa´dios, ni pa´l diablo". Aunque no puedo evitar sentir un poco de indignación cuando los señores magistrados -que ganan casi 4 millones de pesos al año-, se hacen de la vista gorda ante un problema de esta índole.

Imagen: Toltecáyotl