¿A qué monopolio le gusta la competencia? Esa es la pregunta que me hice cuando me enteré de las declaraciones de Emilio Azcárraga, presidente de Grupo Televisa. El día de hoy, el su cuenta de Twitter, el dueño de la cadena de habla hispana más grande del mundo se manifestó a favor de la propuesta de la Cámara Nacional de la Industria de las Telecomunicaciones por Cable (Canitec) de abrir una tercera cadena de televisión abierta en México:

¿Se volvió loco Emilio Azcárraga?, ¿Quiere confundir para apaciguar los movimientos en contra de las televisoras?, ¿El sí tiene el valor, no le vale? Nada de eso. Todo esto puede ser una estrategia para facilitar su entrada al mercado de la telefonía móvil. ¿Cómo está eso? Vamos por partes.

En 2010 Televisa hizo una alianza con Nextel para ir juntos por un bloque de 30 megahertz del espectro radioeléctrico y competir directamente con Telcel y Movistar en la telefonía móvil. Al ser los únicos competidores, solo ofrecieron 180 millones de dólares y ganaron tranquilamente la licitación. Sin embargo, inmediatamente después se desató una ola de críticas debido a que el precio que se pagó era hasta 28 veces menor que el ofrecido por Telcel y Movistar por bloques similares; por lo que inmediatamente se pidió frenar la licitación.

Debido a esto, Televisa se hizo a un lado y dejó solo a Nextel en la batalla. Sin embargo, en abril del año pasado se generó el rumor de que las dos empresas televisoras estarían en negociaciones para la compra de la mitad de Iusacell por parte de la empresa de Azcárraga, rumor que se confirmó al día siguiente. Lamentablemente para el duopolio, la Comisión Federal de Competencia (CFC) rechazó la unión debido al temor de que las únicas dos empresas de televisión abierta en México compartieran intereses. Y esto no fomentaría la competencia.

De esta manera, según la CFC Televisa no puede comprar parte de Iusacell y entrar al mercado de la telefonía móvil debido a que ya monopoliza la televisión. ¿Entonces cuál sería la solución? Ceder mercado en televisión a cambio de una tajada del pastel de las telecomunicaciones. ¿Por qué Televisa haría eso?

En primer lugar, el mercado de publicidad por televisión abierta está a la baja. O al menos esa es la tendencia. Este mes de mayo los hogares suscritos a diversas empresas de televisión de paga sobrepasó el 40 por ciento de la población. Eso significa que, en teoría, la gente pasará menos horas viendo los canales de televisión abierta y más horas en diversos canales solo disponibles por televisión de paga. Según Latin American Multichannel Advertising Council (LAMAC) --Consejo latinoamericano para publicidad en diversos canales como Animal Planet, Bio, EXN entre muchos otros-- sus canales han tenido un aumento del rating de un 117 por ciento en el primer trimestre de este 2012. Sin duda números que han dado un duro golpe a Televisa.

En segundo lugar, el mercado de la telefonía móvil maneja mucho más dinero que la publicidad por televisión. Es por ello que desea entrar a este jugoso mercado. Por su parte, Carlos Slim ha mostrado interés por entrar al mercado de la televisión en México; por lo que Emilio Azcárraga ya propuesto un acuerdo al hombre más rico del mundo: Yo permito la entrada de una tercera cadena de televisión, pero a cambio deseo entrar al mercado de la telefonía móvil. Al menos eso es lo que da a entender en la entrevista que le hizo The Wall Street Journal --y que el mismo enlaza en su tweet--.

De ninguna manera Televisa busca el beneficio para los televidentes. Mucho menos el crecimiento de México. Nadie está dispuesto a ceder parte de su negocio a menos que sea para entrar a otro más jugoso. Así se manejan los negocios y no tiene nada de malo. Pero tampoco deberían sorprendernos estos movimientos por parte de "los dueños" del país.