En su cierre de campaña y a unas horas de comenzar la veda electoral, Josefina se aventó un anunció que dejó a más de uno pensando las razones detrás del mismo y generó una oleada de críticas en Twitter: La decisión de invitar al Presidente Felipe Calderón a la Procuraduría General de la República en caso de ganar las elecciones.

Reunión Felipe Calderón y Josefina Vázquez Mota

La razón detrás de la lógica de Josefina, según dijo, es que quiere a un abogado de la nación que no sea cómplice del crimen, que defienda a las familias, que no tenga miedo y que sea apegado a la ley. Que, siendo sinceros, es algo que sí ha hecho. Será recordado como un Presidente que tuvo el coraje de enfrentar al crimen con una desafortunada "estrategia".

Las principales críticas hacia esta invitación son los propios procuradores que ha tenido México durante estos seis años, bajo los cuales las violaciones a derechos humanos han sido la constante. Numerosos casos en los que primero disparan, luego investigan y piden perdón, donde muchos han quedado impunes.

Lo que es cierto es que la declaración le ha costado una parte del voto útil que en las últimas semanas había ganado. Ha demostrado que no es "diferente" al PAN y que le apostará a la continuidad.

Las razones que pueden existir tras esta decisión son varias y me parece que @aleksweb hace una buena recopilación:

Independientemente del desempeño que los procuradores hayan tenido en el sexenio, de la clara falla en la estrategia contra el narcotráfico y del propio desempeño de ">Felipe Calderón al frente del Ejecutivo, yo no vería con malos ojos el nombramiento. ¿Por qué? Porque sí creo que Felipe Calderón es un abogado preparado y que no ha tenido miedo, pero más importante, porque dicho nombramiento no es un premio, es un castigo.

Es un castigo porque en el hipotético caso de que Josefina gane, se le haga la invitación y no acepte, quedará marcado como un cobarde que no quiso continuar con la lucha que empezó aunque se le dio la oportunidad. Y si la acepta, deberá quedarse seis años más intentando solucionar el problema que creó, buscando una solución de verdad y con los ojos de la ciudadanía puestos sobre él, además de los de Josefina desde Los Pinos quien no toleraría continuar con una estrategia fallida.

Sí, la declaración levanta muchas dudas y generó reacciones y nos escandalizó. Pero insisto en que no es un premio, es un castigo.

Imagen: Animal Político