Histórico, esa sería la palabra con la que definiría lo sucedido este martes por la noche. Aunque A.L.S. ya nos comentó el desempeño de cada candidato, me gustaría enfocarme al hecho en sí y darles mi opinión.

Hasta el momento en que escribo esto (las 2:30 de la tarde), el video en YouTube reporta 210 mil vistas, de las cuales 121 mil fueron registradas ayer por la noche. Números a los que hay que agregarle retransmisiones en diversos sitios y la transmisión a través de la radio.

Aunque hubo momentos en que se sintió limitado el tiempo dado a los candidatos y quienes preguntaban; y a pesar de las fallas técnicas, caídas de la señal en línea y la desesperación por encontrar una fuente estable, lo que vivimos fue auténtico. ¿Por qué? Porque a pesar de esas fallas fue el primer debate organizado completamente por un sector la sociedad civil.

Con una producción limitada por los recursos del movimiento, el debate fue ágil y el formato fue ameno. Los candidatos sentados se vieron más cómodos que con la rigidez de los organizados por el IFE. Sin duda esto podría marcar un diferencia en futuros procesos electorales, sobre todo porque permitió que los candidatos se dirigieran a los otros de manera directa y los moderadores funcionaron bien. Se sintió como un debate, una sobremesa en la que no puedes ignorar al otro.

Aunque su discurso fuera el mismo de siempre, se agradece que con la opción de contrarréplica por parte de quien hizo la pregunta, los candidatos tuvieran que improvisar y salirse de su zona de confort (aunque la improvisación no se le dio bien a Josefina al sacarse de la manga algunos nombres de su gabinete).

Desde mi punto de vista el perdedor es Andrés Manuel al no saber manejar sus tiempos y desaprovechar buena parte de él en su gastado discurso de los poderes que buscan imponer a un candidato; faltaron propuestas. Y sin duda el que pierde más es Peña Nieto al no presentarse porque demostró que no es capaz de enfrentar a quienes piensan diferente a él, además de que quedó probado que sus alegatos de "falta de equidad" eran completamente injustificadas.

Quienes mejor se vieron fueron Quadri y Josefina. Vimos al candidato de Nueva Alianza proponiendo temas y cuestionando a sus adversarios en un equilibrio perfecto entre las dos maneras en que abordó los debate oficiales, manejando bien los tiempos y concentrándose en hacer su trabajo. La abanderada blanquiazul me dio la misma impresión y por fin aterrizó más ideas.

Y sin duda los grandes ganadores son, en primer lugar, los estudiantes del movimiento #YoSoy132 quienes con un evento equilibrado demostraron que pueden estar en contra de alguien, pero que eso no implica favorecer a los demás. Y en segundo lugar, gana la sociedad civil, porque se demuestra su capacidad de convocatoria y abre nuevos espacios para futuros ejercicios democráticos de esta naturaleza.

Lo que vivimos en este debate es sólo un momento en la contienda que deberá analizarse en contexto con el resto de la campaña presidencial. Pero, aunque estas dos horas no definan el rumbo de la elección, no se puede negar que fueron un gran avance.

Imagen: MSNBC