En las últimas semanas, el clima del país se ha parecido mucho a las campañas, primero nos agobia -con una onda de calor- y después nos ahoga -con fuertes lluvias-. El fin de semana pasado fui a una boda en jardín, había una rica variedad de raspados, las mujeres iban en veraniegos vestidos vaporosos y zapatos abiertos, evidentemente no habían leído las noticias sobre el huracán Carlotta, que si bien no nos afectó tanto por la zona, de menos, arruinó el look de algunas invitadas. Y es que fueron días en los que la que brilló por su contundente paso fue justo Carlotta y nada más. Dejó tras de sí tres muertos y, al menos, 11 mil 500 casas dañadas en Oaxaca, razón por la cual la Coordinación General de Protección Civil de la Secretaría de Gobernación (Segob) declaró en emergencia 68 municipios del estado sureño -aunque unos dicen que el daño del fenómeno meteorológico alcanzó a 114 municipios oaxaqueños-, a solicitud de las autoridades estatales.

Pero esas declaraciones no se piden así como así, la Declaratoria de Emergencia implica la entrega de recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) para atender a la población afectada por las lluvias ocurridas entre el 14 y el 17 de junio. Segob también emitió una Declaratoria de Emergencia para cinco municipios de Guerrero, entre ellos Acapulco.

Los principales daños materiales ocasionados por Carlotta son desprendimientos de techos y, en casos aislados, viviendas destruidas totalmente. Obviamente, las construcciones más afectadas son aquellas más precarias. Aunque también dañó de manera considerable la casa de la Cultura "Dr. Víctor Bravo Ahuja" de Tuxtepec, Oaxaca, espacio que sufrió daños materiales considerables al quedar bajo el agua gran parte de las dos salas audiovisuales.

Como ya se comentó, las pérdidas humanas por el huracán Carlotta fueron tres: dos niñas, de 7 y 13 años, que fallecieron la noche del viernes en el municipio de Pluma Hidalgo, cuando un alud de tierra cayó sobre su vivienda localizada en la cabecera municipal; y una mujer de 56 años, habitante del municipio de San José Manialtepec, muerta, al parecer, por la volcadura de una camioneta debido a los fuertes vientos.

Otro estado que no se salvó del todo fue Puebla, en donde se registró un deslave en la carretera Atotocoyan-Mazatepec, a la altura del municipio de Yaonahuac. El deslave sólo provocó el cierre parcial del camino y no causó afectaciones a viviendas, vehículos ni personas. De cualquier modo, se movilizaron brigadas de Protección Civil Estatal para mantener estrecha vigilancia en presas, ríos y barrancas.

Aunque Carlotta se vio temperamental, si la comparamos con Wilma -21 y 22 de octubre de 2005- en realidad fue una perita en dulce. Carlotta se quedó en una modesta categoría 2, cuando Wilma fue un arrasador 5. En aquél entonces, sólo atendiendo a víctimas, se contabilizaron 26 directas y 11 indirectas, sin contar la cantidad de hoteles que se cerraron y de albergues que se abrieron. Además, no es lo mismo Yucatán que Oaxaca y no sólo me refiero a los paros de maestros.

Pero, ¿qué creen? ¿Se acuerdan que estamos en campaña y el gobierno no puede andar presumiendo logros? Pues no puede presumir logros, pero ni modo que los fenómenos meteorológicos respeten los tiempos electorales. Así que Segob entregó los recursos, pero haciendo énfasis en que deben utilizarse sólo para atender necesidades de alimento, abrigo y salud de la población, por lo cual están totalmente desvinculados de los procesos electorales o partidos políticos -¿no se supone que siempre es así?-.

Los que no están desvinculados de los partidos políticos son los jóvenes priístas que de inmediato se organizaron para instalar un centro de acopio para apoyar a los afectados por el huracán Carlotta. Bueno, al menos sirvió de algo que fuera en esta época, hay más buenos samaritanos -con agenda-.

Imagen: El Universal