Facebook sabe demasiado. Una revisión general en el perfil de cada usuario, da una idea bastante aproximada de su vida y actividades. Nosotros lo sabemos y el crimen organizado también. Tanto que usan a técnicos en computación y en nuevas tecnologías para rastrear a través de redes sociales a posibles víctimas de secuestro y extorsión, pero también para reclutar a jóvenes dentro del país vecino para que trabajen a su servicio. La observación la hizo la Agencia Antidrogas de Estados Unidos -DEA, por sus siglas en inglés-.

La DEA solicitó apoyo al gobierno de México para confirmar los perfiles de jóvenes que usan Facebook y que, se sospecha, son parte de narcopandillas que operan en ambos lados de la frontera. La cooperación que se pide es porque las actividades de estos sujetos amenazan la seguridad en ambos países. De acuerdo con la agencia, los cárteles del narcotráfico en México han estado reclutando a jóvenes para que operen como “mulas”, es decir, que pasen drogas o personas a través de los puentes internacionales entre Estados Unidos y el territorio nacional.

La agencia advirtió que los cárteles de Los Zetas, Sinaloa, Tijuana, Juárez, Golfo y La Familia Michoacana están reclutando en redes sociales a jóvenes en edades de 14 a 20 años, en el lado de Estados Unidos, para convertirlos en miembros, espías, sicarios y coyotes. Pero Facebook también es útil para ubicar víctimas de extorsión, secuestro o de trata. De hecho, a decir de la DEA, La Familia Michoacana y Los Zetas son los dos cárteles que más usan a los técnicos que rastrean este tipo de información y, con ello, aumentaron los secuestros exprés y las extorsiones, además de que ha servido para colocar a jóvenes en las preparatorias de Estados Unidos para que formen parte de su red de espías.

La observación, al menos en un sentido, no es tan nueva. Hace algunos años circulaban correos y advertencias para los usuarios de Facebook. Eran medidas de seguridad para no convertirse en blanco de los grupos criminales. Se sugería evitar fotos que presumieran los bienes materiales, como el nuevo coche que había comprado papi, la lujosa casa de campo y las fotos del último viaje a París. Se trataba de hacer conciencia sobre la conveniencia de poner a la vista de todos cierta información que podía hacer pensar a los grupos criminales que se era un buen candidato para secuestro o extorsión. También se hacía énfasis en revisar y configurar adecuadamente las políticas de privacidad.

Pero parece que hacemos poco caso a las recomendaciones. Ya ven, sacaron de la lista a un candidato a diputado plurinominal por el PRD por posar orondo en FB con su metralleta. Cacharon que un preso priísta había salido del penal para acudir a la fiesta de su papá porque puso la foto en su página. Hasta Paulina Romero Deschamps, la hija del líder sindical petrolero Carlos Romero Deschamps, tuvo que huir de FB después de que los medios dieran a conocer fotos y comentarios en los que se hacía patente la cantidad de envidiables lujos a los que está acostumbrada.

Y así como un buen analista puede ubicar blancos, puede ubicar a jóvenes deseosos de incorporarse a las filas del crimen organizado, a quienes se le da un pago promedio actual de 500 dólares por viaje, en el que transportan droga o ilegales hasta casas de seguridad de los cárteles mexicanos dentro de Estados Unidos. Por lo menos, es la información que proporcionó Pedro Ríos, un activista que trabaja con la Oficina del Comité Americano de Amigos en Servicio.

Por su parte, Brad Barker, presidente de Corporación HALO, contratista de inteligencia de Estados Unidos, señaló que Facebook y las direcciones de IP son tan invaluables para los cárteles mexicanos como lo son las armas de asalto y el blindaje. ¿Acaso alguien niega que la información es poder?

El asunto es ¿hasta qué punto la DEA y el gobierno mexicano indagarán en los perfiles de FB? ¿Cuál será el criterio de elección para determinar "este sí trabaja para ellos" y "este no"? Como yo lo veo, creo que nadie está libre de ser objeto de investigación, ni por parte de los grupos criminales, ni de las autoridades. Y también creo que nosotros les facilitamos mucho el trabajo al brindar toda la información que necesitan. Sí, Facebook sabe demasiado, por eso calladita me veo más bonita.