López Obrador en Tercer Grado, el mundo del revés

Con una sensación extraña me quedé cuando vi ayer a López Obrador en Tercer Grado, el programa de análisis de Televisa que se volvió famoso no por su objetividad, más bien por su parcialidad, y es que yo esperé ver varios lobos feroces tratando de acribillar a AMLO y eso no sucedió, incluso me atrevo a decir que fueron más agresivos con Josefina Vázquez Mota, y si bien (a excepción de Denisse Marker e incluso Victor Trujillo) se ve con quien simpatizan y para quien trabajan, creo que es más que obvio que las manifestaciones como la de #YoSoy132 y la pérdida de prestigio hay orillado a la Televisora al menos a parecer más imparcial, incluso es de notar que preveen que la televisión abierta en un futuro no será un negocio tan rentable y mucho menos se podrá construir políticos como hasta la fecha sucede, por esto se explica que Azcárraga acepte que entre una tercera cadena de televisión y la Cofetel haya aprobado un programa para licitar no uno, sino dos canales de televisión. Azcárraga prefiere dejar parte del poder televisivo que detenta, a cambio de poder entrar al mercado de las telecomunicaciones.

Naturalmente en Tercer Grado si criticaron a López Obrador y si le lanzaron preguntas incómodas, pero en la mayoría de los casos lo dejaron hablar e incluso por momentos AMLO se apoderó del programa, cosa que es de extrañar en un foro de Televisa. Más que un candidato confrontativo, vimos a un López Obrador con un buen sentido del humor; cuando AMLO decía por ejemplo que las encuestas estaban "copeteadas" o que Televisa estaba tergiversando tal o cual noticia, todo quedaba en un mar de risas. Los panelistas se reían y López Obrador se unía. Al igual que Peña Nieto, López Obrador también se "deslindó y evadió varias preguntas" (aunque Peña Nieto lo hizo con un mayor grado de cinismo), se contradijo en algunas ocasiones, pero los panelistas no lo remataron, e incluso en algún momento del programa, reconocieron que era una persona limpia y honesta. El programa que durmió a algunos, especialmente a aquellos que esperaban una carnicería, tuvo su momento tope cuando se le realizó la ya clásica pregunta donde si el respetaría el resultado de las elecciones. El afirmó que sí (aunque un día antes había dicho que sus "adversarios" podrían recurrir al fraude") pero que si ganaba Peña Nieto iba a ser una especie de masoquismo colectivo.

Cuando López Obrador los acusó de apoyar la campaña de Peña Nieto, los panelistas se pusieron nerviosos y luego llegó a un punto donde Denisse Maerker y Víctor Trujillo le dijeron que no pusieran a todos en el mismo costal, como si afirmaran tácitamente que en efecto, los demás panelistas estuvieran haciendo el "trabajo sucio" a favor de la campaña de Peña Nieto, Joaquín López Dóriga se incomodó ante tal situación. Normalmente cuando López Obrador es criticado saca lo peor de sí, ahora no sucedió, y si bien vimos como siempre a un AMLO confrontativo, cerrado y terco, la verdad es que parecía más un bonachón con sentido del humor que un candidato autoritario.

Con todo lo que se diga, me parece que Obrador muestra algunos rasgos de su personalidad que preocupan un poco, se ve que es una persona a la que no le fluyen las ideas rápido, a veces no se le percibe como una persona muy inteligente (claro, en esta cuestión Peña sale triunfante absoluto), y tal vez por estos rasgos López Obrador termine en la cerrazón y terquedad. No dudo que sea un político limpio y más honesto que el político promedio, pero a mi parecer le faltan algunas otras cualidades que se necesitan para llegar a tomar la silla presidencial. Algo que me preocupa tanto en él como en su adversario Enrique Peña Nieto es el hecho de como reaccionarían ante un hecho adverso donde se requiera una reacción inmediata. Lo que no me queda claro a veces es que tan amoroso o que tan confrontativo es. La "República Amorosa" es una estrategia diseñada por los asesores de Lula da Silva y ahí no hay que explicar mucho, pero tampoco se si sus rasgos confrontativos sean totalmente genuinos o también sea así porque le es rentable, esto porque siempre ha sido crítico de "la mafia en el poder" pero cuando llegó a la Jefatura de Gobierno del Distrito Federal, remodeló el Centro Histórico con el "mafioso de mafiosos" Carlos Slim.

Imagen:lopezobradordvds.blogspot.mx