Estamos en la recta final de las campañas, unas campañas que se han caracterizado por muchas cosas, pocas buenas, dicho sea de paso. El día de ayer, 26 simpatizantes del PRD y PT fallecieron y 22 resultaron heridos cuando se trasladaban a un mitin en el municipio de Buena Vista de Cuellar, Guerrero. El autobús en el que iban cayó a un precipicio de 300 metros de profundidad. En una muestra de su calidad ética y periodística, Joaquín López Dóriga informó del hecho en su cuenta de Twitter: "SEGOB informa sobre el accidente en Guerrero: 26 muertos, 12 adultos, 8 jóvenes y 6 niños, y 23 heridos, todos acarreados por el PT, digo yo". ¡Vaya manera de dar noticias! ¡Vaya manera de -des-calificar a unas personas que perdieron la vida! ¡Vaya muestra de integridad!

La reacción de algunos tuiteros no se hizo esperar:

El asunto también provocó otras reacciones. La Secretaría de Gobernación lamentó el accidente. Su titular, Alejandro Poiré, se comunicó telefónicamente con el dirigente de esa fuerza política para ofrecerle sus condolencias por los hechos e instruyó al subsecretario de Gobernación, Obdulio Ávila, para que se comunicara con el gobernador Ángel Aguirre Rivero, y el secretario de Gobierno guerrerense, Humberto Salgado Gómez, a fin de ofrecerles el apoyo institucional del gobierno federal para atender la situación.

El gobernador del estado, Ángel Aguirre Rivero, ordenó apoyar a los deudos con ayuda psicológica para familiares que así lo requieran o para los sobrevivientes, además, su gobierno cubrirá los gastos de féretros y traslado de cuerpos de los fallecidos. Mientras que Andrés Manuel López Obrador, candidato de las izquierdas a la presidencia de México, envió sus condolencias.

Hay cosas que no se pueden negar. Por definición, a las personas que son trasladadas para eventos políticos se les llama "acarreados", eso es cierto. Pero un gramito de respeto por la vida no le cae mal a nadie, eso de "todos acarreados por el PT, digo yo", fue una frase desafortunada que habla muy mal de quien la escribe, pues "acarreados" o no, fueron víctimas de un accidente que no merecen ser denostados por las circunstancias que rodearon su muerte. ¿Habría dicho lo mismo si en lugar de ir a un evento del PT fueran con rumbo a uno del PRI? ¿Habría dicho lo mismo si en lugar de ir a un evento del PT fueran a un partido de fútbol, a una excursión, a una fiesta?

Por fortuna, sólo nos quedan tres días de campañas, y digo por fortuna porque no creo que mi hígado resista tantos corajes. Aunque no sé si dicho órgano está preparado para el día de la jornada electoral y todo lo que conlleva. Ya se verá.

Imagen: Vanguardia