Calderón y Madero, discrepancias en el PAN en torno a Peña Nieto

Ayer Felipe Calderón tuvo una reunión con Enrique Peña Nieto, donde dicen, no ahondaron mucho, por respeto al dictamen que dará la TEPJDF; pero es más que obvio que hablaron de la transición de gobiernos y de otros temas que "no son de dominio público" (nótese el eufemismo). Calderón también fue el primero en legitimar a Peña Nieto al decir que sería el próximo Presidente de la República. Estos dos actos fueron imprudentes ya que se hicieron antes de que se declare oficialmente ganador a Peña Nieto, lo que genera mucha polémica, ya que estas elecciones se han visto enturbiadas por la inequidad y la compra de votos. En cambio el Presidente del PAN ha tenido una postura diferente, Calderón y Madero reflejan discrepancias en el PAN en torno a Peña Nieto y a su legitimidad.

Este jaloneo puede representar varias cosas, pero mientras Calderón se reúne con Peña Nieto, Gustavo Madero el día de hoy hará lo propio con el Presidente del PRD, Jesús Zambrano, esto con relación al Monexgate. Madero ha afirmado que el triunfo de Peña Nieto es ilegítimo (aunque han decidido no impugnar), y también afirmó que la bancada del PAN no iría a la toma de protesta de Enrique Peña Nieto. Estas discrepancias, que son de alguna manera preocupantes, porque no solo refleja desunión en el partido, sino porque una de las dos partes actúa de acuerdo a sus intereses o debe algo (no es difícil ver quien).

Ya lo había comentado antes, en este juego, el PAN no sabe como entrarle, primero pareció irse por la legitimidad, y ahora donde más de la mitad de la población habla de fraude (porque la inequidad y compra de votos, haiga sido como haiga sido es fraude), pareciera que el PAN busca medio abordar esa teoría. El PAN tendrá que ser determinante, más en una época donde ha perdido suelo y se ha desfondado ante el tercer lugar. Si al pasar el tiempo, en el inconsciente colectivo mexicano termina sobresaliendo la teoría de las elecciones sucias, entonces el PAN no va a salir bien parado, porque se le tachará de displicente y blando.

Seguramente no se anularán las elecciones, pero Peña Nieto cargará con una ilegitimidad mucho mayor que la de Calderón y un descontento social que si no es bien manejado, explotará. El PAN deberá tomar una posición sincera o congruente, porque de lo contrario, la historia no les perdonará.

Imagen:La Jornada Michoacán