Se podría decir que es un problema silencioso, pues casi nadie lo ve como tal. De hecho muchos consideran que el que se practique una cesárea es mucho mejor a un parto natural, por lo que la práctica de éstas ha aumentado. A tal grado que si le preguntas a las madres que te rodean la mayoría ha tenido a sus hijos por cesárea, y en ciertos medios puede ser que no encuentres a ninguna que lo haya tenido con parto natural.

Es más estoy segura que muchos de los que me estén leyendo deben estar extrañadísimos porque nunca lo habían escuchado, ni les había pasado por la cabeza que éste pudiera ser un problema de salud pública, pero así es. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que los partos por cesárea en un país no deben exceder del 15% del total. Esto considerando que sí hay situaciones de riesgo o problemáticas por las cuales no es posible que se haga un parto natural y entonces proceder con una cesárea. Sin embargo en México se practica un 45% de cesáreas en hospitales públicos y un 68% en hopitales privados ¡Más del triple de lo recomendado por la OMS!

¿Por qué sucede esto? Desconocimiento. Primeramente de la madre que considera que la práctica de una cesárea es mucho más cómodo pero no sabe que se expone en mayor medida a riesgos operatorios, postoperatorios y anestésicos. Me ha tocado escuchar a quien elige una cesárea porque de esta forma puede asegurar el cuarto de hospital que le gusta, poniendo en segundo término su salud y la de su bebé. Porque el bebé también queda en riesgo al nacer de manera prematura por una cesárea, pues las posibilidades de morir en el primer año de vida aumentan, así como las posibilidades de presentar complicaciones respiratorias.

Pero lo más grave, a mi parecer, es el desconocimiento y abuso de los doctores. No porque ellos desconozcan que un parto natural es menos riesgoso para la mamá y el bebé que una cesárea (o de ser así estamos perdidos) sino porque desconocen cómo ayudar a la madre y solucionar posibles problemas en un parto, sin "meter cuchillo" (se escucha agresivo, pero así es). Y claro peor aún los que lo hacen porque de esta manera ganan más, cumplen con cuotas que les pide el hospital, suben al barco a anestesiólogos y demás personal, que por consecuencia ganan económicamente o por el simple hecho de organizar su agenda a conveniencia, sin importar la salud de sus pacientes.

El problema es bastante extenso, así como sus consecuencias. Y se necesita que se investigue a fondo las razones por las que se ha dado este aumento para entonces aplicar soluciones, muy aparte que la concientización del problema y de los riesgos de una cesárea se debe dar ya. Pero además encontrar si tiene relación directa con los también altos índices de mortalidad materna e infantil que padece México.

Foto: SayLuiiiis