Con la noticia sobre la designación de Emilio Álvarez Icaza como Secretario Ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, sumado a la presidencia de otro mexicano, José de Jesús Orozco Henríquez, que se dio también este mismo año en ese organismo, me quedé pensando si se puede realmente considerar que esto es un reflejo del crecimiento en materia de Derechos Humanos del país, como lo señaló Álvarez Icaza en una entrevista.
El ahora nombrado Secretario Ejecutivo, Emilio Álvarez Icaza, fue presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal durante varios años y ha participado en el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad. No estoy segura que este tipo de nombramientos sean señal de que vayamos por buen camino o de que se esté avanzando en la materia. Me parece que es más una cuestión de logros personales o curriculares, y algunas veces de representaciones políticas a nivel internacional. Es cierto que si analizas otras épocas del país ha habido avance. Pero no estoy segura si se puede decir que se esté en una etapa de crecimiento, más bien la consideraría aún como un despegue. Instituciones nombradas para representar y proteger al ciudadano cometen abusos de poder; los maestros encargados de contribuir en la educación ni siquiera cumplen el calendario escolar; apenas se está procurando dar cobertura en salud a todos los mexicanos; y de la libertad de expresión y las víctimas del crimen de los últimos años mejor ni hablamos. Todos estos problemas son una violación a los derechos humanos.
El hablar de Derechos Humanos en el país pareciera ya estar en boca de todos, es más, seguramente habrás oído la anécdota de los niños que se defienden del regaño de los papás diciendo que se saben sus derechos. Al menos ya se enseñan más en la escuela, eso es algo. Pero el "conocimiento" que se tiene de ellos pareciera sólo ubicarse al nivel de título. La mayoría sabrá que tiene ciertos derechos, por el simple hecho de ser humano, pero... ¿los conocemos? Yo creo que la mayoría no podemos enunciar más de 5, de los 30 que son.
Y sobre todo me parece que ese desconocimiento los posiciona aún en el nivel de la conveniencia. Se usan muy bien como argumento para reclamar a otros, o al gobierno que se nos cumplan (no digo que esté mal el reclamo) pero aún no concientizamos que también implican el respeto de los mismos por nuestra parte: "Son las elecciones que hacemos cada día como seres humanos, son la responsabilidad que todos nosotros compartimos, de respetarnos mutuamente, de ayudarnos unos a otros y de proteger a los necesitados".
¿Y tú? ¿Qué tan consciente estás de los derechos humanos y, sobre todo, qué tanto los respetas?
Foto: Lili Anaz







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