En estas elecciones hay 2,122 cargos de elección popular en juego. El día de hoy 79 millones de mexicanos elegirán no sólo al Presidente de la Nación, además se renovará el Congreso de la Unión en su totalidad (500 diputados y 128 senadores), se elegirán seis gobernadores, un Jefe de Gobierno, 871 presidentes municipales, 16 jefes delegacionales, 20 juntas municipales y 579 diputados locales.

Las siete entidades que elegirán un nuevo encargado del ejecutivo son: Jalisco, Guanajuato, Morelos, Tabasco, Yucatán, Chiapas y, por supuesto, el Distrito Federal. De estos estados, tres (Guanajuato, Jalisco y Morelos) son gobernados por mandatarios del Partido Acción Nacional (PAN). Dos son de extracción priísta (Tabasco y Yucatán), y dos más pertenecen al PRD (Distrito Federal y Chiapas).

Pero mientras la elección está prácticamente asegurada a favor del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y de su candidato, Miguel Ángel Mancera, en el Distrito Federal; la situación se torna un poco más interesante e impredecible en el resto de los estados.

En Guanajuato, principal bastión panista, Juan Ignacio Torres Landa, empresario e hijo de Juan José Torres Landa, quien fuera gobernador de la entidad de 1961 a 1967, espera que el nombre de su padre atraiga los votos que perdió el PAN tras la altamente cuestionada elección de su candidato oficial: Miguel Márquez Márquez. Recordemos que José Ángel Córdova Villalobos, ex Secretario de Salud y actual Secretario de Educación había expresado su interés en convertirse en candidato del PAN a la gubernatura de dicho estado.

En Jalisco, estado con el tercer lugar nacional en número ciudadanos en el padrón electoral, Fernando Guzmán Pérez Peláez (PAN) se enfrenta a Jorge Sandoval Díaz (PRI-PVEM), y a Fernando Garza Martínez (PRD). Aunque en Jalisco se comparte la prioridad nacional sobre la seguridad, su actual gobernador, Emilio González Márquez ha sido blanco de críticas por su clara posición en contra de los derechos de la comunidad LGBT. El nuevo gobernador de esta entidad tendrá el reto de enfocarse cuestiones de equidad de género.

En Morelos, Adrián Rivera Pérez, del PAN, se enfrenta ante José Amado Orihuela Trejo, candidato de la coalición PRI-PVEM-PANAL y a Graco Ramírez, del PRD, quien ha denunciado una supuesta campaña sucia en su contra. Durante este sexenio, Morelos se convirtió en una especie de refugio y centro de operaciones para algunos líderes de cárteles. Una de las principales prioridades para el próximo gobernador será aumentar la seguridad de esta entidad, tan cercana a la capital del país.

Por su parte, en Tabasco, Gerardo Priego Tapia, de Acción Nacional, va contra Jesús Alí de la Torre, quien encabeza la coalición PRI-PVEM-PANAL, y Arturo Núñez Jiménez de Movimiento Progresista (PRD, PT y Movimiento Ciudadano). Este último está gozando de una licencia indefinida de su cargo como Senador.

Chiapas es siempre interesante. En esta ocasión, María Elena Orantes, del PRD, intentará defender la gubernatura para su partido, y se enfrentará a Emmanuel Nivón González, del EPN, y a Manuel Velasco, de la alianza PRI-PVEM-PANAL.

Y finalmente en, Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco, actual gobernadora y constante piedra en el zapato de Felipe Calderón, termina su periodo y espera que Rolando Zapata Bello, candidato del PRI, ocupe su lugar. Zapata Bello tendrá que vencer en las urnas a Joaquín Díaz Mena, del PAN, y a Erik Eber Villanueva, del PRD. A pesar de la situación generalizada de inseguridad que se vive en el resto del país, Yucatán es una de las regiones más pacíficas, y cuenta con una excelente policía de investigación. De hecho, la actual gobernadora declinó la participación de la entidad en el proyecto de policía estatal acreditable del Gobierno Federal, causando tensión innecesaria con el Presidente Calderón. Corresponderá al nuevo gobierno decidir si se mantendrá la actual política de seguridad.

Infografía: El Universal