Las elecciones estuvieron plagadas de irregularidades y si alguien tendrá problemas para dar la cara -o debería-, es el Instituto Federal Electoral (IFE). El Distrito Federal se refrendó como un fuerte bastión perredista. La ventaja de Miguel Ángel Mancera, candidato del Movimiento Progresista, fue contundente. Probablemente ustedes estuvieron siguiendo los avances de la jornada electoral durante todo el día. A mí me tocó vivirla en la casilla especial 1, sección 2510, ubicada en Ermita Iztapalapa, uno de los "barrios bravos" de la Ciudad de México. Aquellos que ya han sido observadores electorales o funcionarios de casilla saben lo que es plantarse desde la siete y algo de la mañana, hasta las inserte hora preferida, que pase de las ocho de la noche y podrán ser empáticos con mi narración; los demás, espero que al menos obtengan elementos para defender su postura, sea cual sea. Así pues, lo prometido es deuda y aquí les comparto mi experiencia como observadora electoral.

Consolidar a la ciudadanía
Existen muchas formas de expresión y participación entre la juventud, unos salen a marchar, otros hacen organizaciones civiles. Supe de la convocatoria de Consolidando Ciudadanía A.C. por un amigo. Así conocí a este grupo de jóvenes que procura fomentar una cultura democrática a través de proyectos que inhiben la opacidad y discrecionalidad, y que son una alternativa para quienes buscan participar en la vida pública a través de los cauces no tradicionales. La invitación era para participar como observador electoral y claro que me apunté.
El gran "pero" era mi edad. Ellos son jóvenes que promueven la participación de sus pares, principalmente universitarios. Yo no soy precisamente una estudiante de primer año de la carrera y por un momento me temí que rechazaran mi solicitud. Me alegra que no lo hayan hecho. Realmente estoy agradecida de que me arroparan como organización para tener esta experiencia.
Su proyecto se llama "A la luz de la Reforma político electoral 2007 - 2008. Observación Electoral en el Distrito Federal". Me gustó que su propuesta sea a corto y largo plazo, y que fomenten la participación ciudadana por parte de los jóvenes. Pues bien, me presenté en la casilla como observadora de Consolidando Ciudadanía A.C., después de haber pasado por un par de cursos, uno impartido por el IFE y otro por ellos. Debo decir que preferí el suyo, por mucho.
Primera caída
Iztapalapa es famoso por su representación de la crucifixión de Cristo, de ahí la frase "quedó como Cristo de Iztapalapa". Cada año hacen la representación y acuden muchas personas a presenciarla. Pues bien, ayer a los que querían crucificar era a los del IFE y no es para menos, su ineficiencia estuvo a la orden del día y hubo un momento en el que yo también los hubiera querido crucificar. Llegué a mi casilla al cuarto para las ocho. Debo destacar que fue una casilla especial, es decir, una en la que votan los que "están en tránsito" -que por alguna razón no pueden votar en la casilla que les corresponde-. Y no sólo fue especial por eso.
Ya estaba la mujer que presidió la casilla y el joven secretario, había un par de suplentes que a las ocho y cuarto se convirtieron en escrutadoras porque los titulares no llegaron. En punto de las 8:03 de la mañana empezó la instalación de la casilla. Ya estaban los representantes de partido y aproximadamente diez personas formadas para votar. A pesar de que la casilla era visible y tenía un cartel grande que decía "casilla especial" y otro que indicaba quiénes podían votar ahí, escuché la misma pregunta incontables veces "¿esta es la casilla especial? ¿Aquí puedo votar si vengo de otro lado?".
Se hizo todo conforme a protocolo. O casi. El secretario tardó una infinidad en contar las boletas y tuvieron que entrar al quite las demás funcionarias de casilla. El secretario tuvo problemas al llenar el acta con los número de folios, así que se tuvo que desechar una y volver a empezar. Nadie firmó las boletas, bastante logro fue que las hubieran contado. La presidente revisó los nombramientos de los representantes de partido. Los dos del PT estuvieron en orden, el de la representante del PRD también, pero uno del PRI fue rechazado porque no aparecía en las listas que les dio el IFE. El señor se sorprendió y trató de que la funcionara cambiara de parecer, pero no lo logró.
Afuera se escuchó una voz que gritó "Peña, Peña", pero nadie prestó atención al asunto. En mi ronda por las inmediaciones, noté que había propaganda a unos pasos de la casilla, PT, PAN, PRI, PRD y PANAL presentes en la falta. Lo mejor de todo fue que desde dentro -y fuera- de la casilla se veía perfectamente un espectacular del PRI. Una chica advirtió el punto a los del IFE, a nadie le importó. Después se acercó a mí y me dijo que vio al RP del PRI "acomodando" gente en las inmediaciones de la casilla, yo no podía hacer nada.
Llegó el representante general del PRI, uno de esos típicos: problemático, gritón, odioso y lambiscón. Le llevó su desayuno a los trabajadores del IFE que manejaron la computadora -en las casillas especiales se revisa la lista nominal por este medio, así saben si están en ella y por quién pueden votar-.
A esas alturas, la fila ya estaba tomando proporciones considerables y llegó un montón de acarreados votantes de la tercera edad. Iban acompañados por un hombre y una mujer que de inmediato empezaron a gritar afuera de la casilla. Exigían que iniciara la votación y acusaban a los funcionarios de retrasar a propósito la jornada. Arengaron a la multitud impaciente para que se unieran a sus exigencias y empezaron a corear: ¡queremos votar, queremos votar! La gente es muy ignorante y tiene metida en su cabeza la idea de que la votación empieza a las ocho de la mañana. Si tuviera la delicadeza de leer el procedimiento sabrían que a esa hora inicia la INSTALACIÓN de la casilla, que no es lo mismo. Así que la votación se abre hasta que termina el proceso de instalación.
Pero a ellos no les importaban los procedimientos, querían votar y lo exigían a gritos. La situación se puso tensa. Fue la primera vez que los votantes arremetieron contra los del IFE y les recriminaban su trabajo. Por fin, a las 9:19 se abrió la votación a la ciudadanía -el primer voto fue de la presidente, a las 9:07-. ¿Recuerdan al RG que llevó el desayuno a los del IFE? Pues como no aceptaron a uno de los representantes del PRI, se puso furibundo y empezó a gritar y a reclamar a la presidente su negativa para la acreditación. Como eso no funcionó, recurrió a la amenaza y la presión. Como tampoco funcionó, se salió. Pero mientras, obstruyó la votación por cerca de cinco minutos.
Segunda caída
La fila empezó a aumentar drásticamente y durante el día sólo incrementó. Cada casilla tiene asignada 750 boletas. El meollo es que en una normal tienes tu lista y sabes quién va a ir a votar -o debería-, pero en las especiales no. Así como pueden llegar 60, pueden llegar más de mil y entonces tendrás líos. Obviamente, tuvimos líos.
Yo procuraba registrar todo, conforme a lo indicado en el curso y mi instrumento de observación. Fui la única que lo hizo. Nadie más escribió notas. El espectacular del PRI que se veía desde la casilla fue retirado hasta las 10 y media. Pasó un señor con un paraguas del PRI, pero a nadie le importó. Creo que ni se dieron cuenta. Nunca supe quién hizo los carteles que se pegaron en la puerta del DIF que albergó la casilla, pero eran los que pedían que votaran con pluma o plumón, o que exigieran crayón -estando en el escrutinio, refrendé mi percepción de que eso fue más bien paranoia-.
Hacia las once, regresó el RG del PRI con un abogado y el RP, tenía que quedarse a como diera lugar, pero ¿por qué tomarse la molestia de ponerse de acuerdo afuera de la casilla, si lo puedes hacer adentro, obstruyendo, con eso, el paso de los votantes? Al final, logró su cometido. El RP del PRI se quedó.
La ignorancia de los RP de los demás partidos era abrumadora. A la del PRD ni siquiera le dieron hojas de incidentes, bueno, no sabía qué era o que existía. Como habrán notado, sólo esos tres partidos tuvieron representación, de los demás, ni sus luces.
La fila crecía y con ello las preguntas y las inquietudes. Prácticamente toda la jornada me la pasé explicando que era observadora, no del IFE, y que, por lo tanto, no podía participar activamente, así que cualquier duda, comentario o sugerencia, se la hicieran a las del "chalequito rosa".
El espacio parecía suficiente al principio, pero pronto salí de mi error. El mobiliario se tuvo que ajustar un par de veces para tratar de optimizarlo. Estaba apiñada con los rp y a pesar de que tratábamos de hacernos chiquito, una mampara de votación estaba demasiado cerca. Además de que la montaron mal y se tuvo que rearmar un par de ocasiones.
Al medio día, la siguiente pregunta más escuchada era ¿alcanzamos boleta? Porque la fila era enorme y sólo había 750. Los del IFE respondían que sí, que claro: "usted calcule, quedan tantas boletas, si hay menos gente en la fila, alcanza". Pero en mis cálculos, esas boletas no iban a alcanzar y pues no, no alcanzaron. Llegaron un par de observadoras, una de Francia y una de Bélgica, hicieron algunas preguntas, se pasearon, posaron y se fueron. Fue una pena que lo hicieran antes de que se volviera a armar un enfrentamiento entre votantes y el personal del IFE.
Rechazaron a varias personas argumentando que no aparecían en lista nominal, que no estaba actualizada su credencial, que estaba duplicada. Una señora no aceptó la negativa tal fácil. Justo enfrente del lugar en el que se instaló la casilla hay un teléfono público. Ahí reportó el asunto. Dio sus datos. Sus acompañantes la grabaron. Al final, le dijeron que sí estaba en lista y que podía votar. Regresó a la mesa y al comentarlo, la dejaron votar. Faltó el "usted disculpe las molestias de nuestra incompentencia", pero bueno. Sus acompañantes le aplaudieron cuando mostró su dedo entintado, "¡bravo, defendiste tu voto!".
Entonces llegaron unos rp del PRI de otra casilla. Se metieron como Juan por su casa y exigieron que se les permitiera votar ahí, ¡ni modo que hicieran fila como el resto de la plebe! Como no los dejaron votar si no se formaban, se enojaron, amenazaron y gritaron, de paso, obstruyeron el paso y retrasaron la votación.
Un tipo entró acompañando a un señor de la tercera edad. No tenía algún tipo de acreditación, pero igual se puso a sacar fotos como si estuviera de vacaciones. Fotografió todo lo que pudo o se le ocurrió. Nadie dijo nada. Otro tipo que ya tenía el dedo marcado dijo que se lo marcaron antes de votar, sinceramente yo no vi si sí o si no, pero igual le dieron las boletas.
A pesar de que es casilla especial, no tiene logística especial -salvo la computadora que se usa-. Los del IFE tienen asignadas otras casillas y deben andar rondando por aquí y por allá durante todo el día. Una chica del IFE se quedó sola, pasadas las dos de la tarde. A esas alturas la gente estaba harta de esperar -pero seguía formada-. La espera llegó a ser de hasta cuatro horas. Y después de cuatro horas parados bajo el rayo del sol, la gente se impacienta mucho.
Empezó a llover y con todo y lluvia, se quedaron. Sinceramente admiré a los votantes. Soportar horas de espera, parados, a pleno rayo del sol y después con lluvia, sin moverse, fue impresionante. Querían votar. Desconozco sus motivaciones, pero su actitud fue admirable, por lo menos en ese aspecto.
A alguien se le ocurrió la genial idea de pasar a algunos de la fila a un salón de las instalaciones del DIF. Fue muy mala opción. Sólo se generó caos. Movieron las mesas porque se estaban mojando, incluyendo la computadora. El pequeño espacio se convirtió en nulo. No, no todo cabe en una casilla sabiéndolo acomodar y menos si no lo sabes acomodar. Vaya, hasta me tocó ver cómo tachaban una boleta, de manera completamente involuntaria. Me sentí tan mal de sentir que violaba la parte de "secreto" que, como pude, me quité de ahí.
Había un montón de gente en la entrada y la chica del IFE en lugar de poner orden y decir quién era el siguiente, se puso a hablar por teléfono. Se quejó amargamente de que la habían dejado sola y que tenía que ir a otras casillas porque le había hablado y no sé qué. Me dieron ganas de quitarle el teléfono, decirle que dejara de quejarse y que se pusiera a trabajar. Yo no podía, pero los votantes sí y lo hicieron.
Volvieron a aparecer los gritos. La del IFE en lugar de tratar de conciliar y tranquilizar a la gente -como la de la mañana- respondió a la agresión y también les gritó. Violencia genera violencia y estuvieron cerca de los golpes. La gente estaba desesperada. Seguía llegando y preguntando informes. Nadie los atendía. Nadie les decía que las boletas no iban a alcanzar. Digo, yo no fui capacitada en eso y lo sabía, no modo que los del IFE no.
Tercera caída
Podría decir que se atemperaron los ánimos, pero sólo fue el ojo del huracán. La confusión entre los que estaban esperando adentro y que los de afuera no veían que se moviera la fila, volvió a encender la mecha. Alguien tenía que decirles que ya no alcanzaban boletas, pero los del IFE no quisieron aventarse el boleto porque los iban a linchar. En su lugar cometieron otra estupidez. Se les ocurrió que sería una idea genial ver cuántas boletas faltaban y marcar a las personas con un número para determinar hasta qué punto de la fila alcanzaba boleta.
Pero sólo había una persona del IFE, alguien tenía que estar controlando la entrada y el flujo de la votación. Siempre hay un buen samaritano y en este caso fue el RP del PRI, sí ese al que no querían acreditar. Aproximadamente a las tres y media, el priísta se instaló en la puerta a hacer lo que se supone deberían hacer los del IFE. Daba informes, aclaraba dudas y decía quién seguía en la fila. Pasadas las cuatro de la tarde su compañera de partido se unió a la tarea.
Lo digo sinceramente, no creo que lo hayan hecho con mala intención, pero alguien tenía que hacer ese trabajo y decidieron hacerlo ellos. La del IFE terminó de "marcar" a las personas con los número de las supuestas boletas que quedaban. Regresó y en lugar de hacer su trabajo se puso a comer, porque tenía mucha hambre, como si fuera la única ahí que no había comido. Pero bueno, tenía a sus ayudantes del PRI a quienes asesoraba con gusto en caso de dudas, siempre y cuando no interrumpieran su comida y conversación.
A esas alturas la casilla era un caos. Llegó otra señora a gritar. Entraba a pasearse el que quería. Los únicos que ponían un poco de orden en la entrada era los del PRI. A las cinco llegó el anuncio: hay que decirles que ya no hay boletas. Llegaron varios del IFE y entre todos se aventaron el paquete porque, obvio, la que estaba comiendo no lo iba a hacer sola, "me quieren linchar", decía.
Con el anuncio las cosas empeoraron. Un grupo decidió plantarse en la calle y cerrarla. Fue un plantón improvisado exigiendo su boleta. De nuevo el grito de "¡queremos votar, queremos votar!". Fue en ese momento cuando llegó un reportero del Reforma. Poco tiempo después también llegó la policía.
Aprovechando la confusión, un tipo con camisa amarilla y visibles logos del PRD, con nombre de candidato y toda la cosa, entró a la casilla y se puso a platicar. ¿Quién dice que los observadores no servimos? Lo miré de frente y empecé a apuntar. Eso fue lo único que pude hacer en todo el día: apuntar lo que veía. Supo leer mi actitud y me dijo "yo no soy nada, pasé al baño". Pasó al baño y se salió.
Afuera, las cosas se pusieron peor. Un automovilista le aventó el coche a un grupo que bloqueaba el paso y se hicieron de palabras. Los ánimos estaban caldeados. La gente cansada y enojada. Así se soltó la tercera revuelta. Los del IFE emprendieron la graciosa huida. Al diez para las seis se tachó la última boleta para presidente y se cerraron las puertas. Eso molestó más a la gente. Afuera quedaron algunos de los "marcados" por la chica del IFE. Nos encerramos, pero es sólo una reja, así que desde afuera se ve perfecto hacia dentro y un grupo numeroso empezó a gritar y a presionar.
La calle seguía cerrada. El reportero de Reforma quería "entrevistarme", pero expliqué que yo no podía dar información porque era observadora. Una RP le soltó la sopa, al menos su versión de la sopa. Empezó el escrutinio que duró varias horas. La multitud enardecida decidió abandonar el lugar.
De esta etapa sólo diré que no se contaron dos veces los votos, como se supone tenía que ser; no usaron el mantel que el IFE dio para el caso y que sólo metió hoja de incidentes el representante-portero-atención a votantes del PRI. El de la idea fue su RG, sí, el que le gritó a la presidente de casilla en la mañana y llevó su desayuno a los del IFE. Para los demás, no hubo incidentes en la casilla.
Para mi sorpresa no hubo un sólo lío entre representantes de partido. Las del PT quería que contaran doble, pero la presidente se negó. Desde el principio vimos sus pocas habilidades aritméticas, mismas que nos llevaron a un escrutinio eterno.
Dejé la casilla pasada la media noche y todavía no cuadraban las cuentas en la urna de diputados. Escuchamos parte del discurso de Peña Nieto. Hasta los RP del PRI se molestaron. Uno ahí, esperando que salgan las cuentas y el virtual presidente dando su discurso, entonces ¿qué hacíamos todos ahí? ¿Perder el tiempo?
¿Hubo fraude?
Yo no voy a responder eso. Sólo narro las cosas como las vi, obviamente impregnadas de subjetividad y fallas por falta de omnipresencia. El resultado fue una paliza. En presidente, tan solo en el vis a vis entre PRD y PRI, los amarillos les sacaron una ventaja de dos a uno -262 contra 130-, eso sin contar coaliciones y los demás partidos del Movimiento Progresista.
Sinceramente, me daría mucho coraje y mucha pena que anularan mi casilla, porque se perdería mi voto y el de otras 749 personas que se bancaron horas parados, sol, lluvia y gritos. Porque no serviría de nada el trabajo de los funcionarios que, con deficiencias y todo, también hicieron lo que pudieron. Hasta los de la computadora del IFE se llevaron una buena friega. Me daría mucho coraje porque ahí la ineficiencia en pleno fue del otro personal del IFE y sería una reverenda chingadera desgracia que nuestro esfuerzo se vaya al caño porque los demás no cumplen con su parte.
Y si la anulan entonces sí gritaría ¡crucificadlos, crucificadlos!










perfecto, fue d lo mejor q he leido y lo q mejor explica como nuestras elecciones son una reverenda m, aqui cada quien hace lo q quiere y q los demas hagan lo q puden como se den a entender,lamentable
Y dicen que no hubo fraude, pero con semejante cantidad de "irregularidades", todavía quieren hacernos creer que ganaron a la buena, ja.
Muy buena crónica y felicidades por el "aguante" de ser observadora electoral y en una "casilla especial" que son las que siempre dan problemas. No me equivocaré al decir que prácticamente en donde más se presentaron irregularidades es en las casillas de este tipo por su propia naturaleza: no cuentan con lista de electores propia, tienen un número de boletas que siempre se queda muy pero muy corto y suelen estar pésimamente ubicadas, suelen quedar en manos de funcionarios de casilla "normales" cuando por razones de pura logística deberían de estar a cargo de personas mucho más entrenadas en el procedimiento diferenciado para operarlas (que debe de haberlo y si no, tache para el IFE) y adicionalmente no se saca jugo de todos los mecanismos con que cuenta la credencial de elector para agilizar el proceso (alguien sabe para que diablos sirve el código de barras que trae si en estas casillas había que teclear el número de elector para verificar que un ciudadano podía votar?). Una asignatura pendiente de una futura reforma política debería contemplar una reforma a fondo sobre la metodología para que voten las personas en tránsito porque además este tipo de casillas es donde se presta más la situación para realizar cualquier cosa que encaje como fraude. En principio de cuentas, se debe distinguir entre lo que es una auténtica persona en tránsito por causas de fuerza mayor (pilotos aviadores, camioneros y personas que por su actividad productiva tienen que estar lejos de su casilla) y un "baquetón" que lleva 2 años viviendo en otra ciudad y que no ha cambiado su credencial de elector por flojera (la mayoría de mis amigos que hicieron uso de una casilla especial el domingo caen en esta categoría) o un irresponsable que se le ocurre programar sus vacaciones el día de la jornada electoral. El primer paso debería ser ELIMINAR LAS CASILLAS ESPECIALES y en su lugar establecer un mecanismo de voto anticipado como en otros países: con varias semanas de antelación hacer un trámite en donde se te exija documentación donde compruebes que por tu actividad profesional te será imposible votar en tu casilla, una vez aprobada tu solicitud, emites tu sufragio que quedará bajo resguardo del IFE de alguna manera (para eso elegí diputado para que él idee este mecanismo y lo plasme en una ley!) y al votante se le marca en la lista nominal de tu casilla como VOTÓ y se eliminan sus boletas de tu casilla. Una vez sea la jornada electoral normal, dichos votos se contabilizan junto a los votos normales (como se hace con los votantes en el extranjero) y listo, nada de pelearse por 750 boletas ni hacer tanto "pancho". Que si ese fin te fuiste de vacaciones o no realizaste por decidia tu trámite de cambio de domicilio y no puedes regresar a donde está registrada tu credencial, con la pena pero nadie te estaría quitando tu derecho al voto, simplemente estás renunciando voluntariamente al mismo.
Hola José Alfredo,
Se nota que saben bien de qué va el asunto en este tipo de casillas, ojalá que el IFE tuviera tantita idea de lo que es y cómo manejarlo. Ojalá que tuvieran dos gramitos de cerebro para considerar opciones como las que comentas, ojalá que, en fin, hubiera más materia gris en el órgano que se supone que "salvaguarda" uno de los actos más significativos de la democracia. Por desgracia, es claro que eso es mucho pedir en nuestro país.
Gracias por tus comentarios y por la felicitación. Fue cansado, pero ha sido una experiencia muy enriquecedora.
Saludos.
estoy escribiendo y no me deja a que se debe?
es este http://vivirmexico.com/2012/07/ife-el-nuevo-cristo-de-iztapalapa-cronica-de-una-casilla-especial/comment-page-1#comment-74654
bueno no es ese pero no me deja poner el otro a que se debe? pongan en google Irregularidades de casillas mas del 100% de Participación ciudadana y chequen por ustedes mismos
si pongo el link directo no me deja, nunca habia pasado eso...
Raro, en efecto, no había pasado. Tal vez fue un filtro o algo así.
hablan analistas internacionales de fraude http://www.youtube.com/watch?v=fhB45EevfsU
y no es para menos checa http://www.auctor.tv/Extras/IrregularidadesPrep100.html
Es impresionante que mejor desde fuera este tipo de cosas sean más claras, mientras que aquí quieren hacer pasar por legítimo una victoria que, a todas luces, no fue legal. En fin.
Bien por la escritura correcta. Látima que la autora sea una priísta del Edo Méx que utiliza los medios para ocupar espacios para verdaderos periodistas no partidistas. No se dejen engañar