Aún no salimos de las elecciones de 2012 y la carrera por el 2018 ya está por empezar. Al menos eso es lo que pretende Marcelo Ebrard que, sin extrañeza creo yo para nadie, ya anunció que empezará a construir su candidatura para la próxima elección presidencial. "Empezamos en diciembre, del 6 en adelante" dijo de acuerdo a una nota del Excelsior, ya que el día anterior entregará la jefatura de Gobierno del Distrito Federal a Miguel Ángel Mancera.

La verdad yo podría decir que empieza un poco tarde, en el sentido de que él debió haber sido el candidato del PRD y no López Obrador. Estoy casi segura que la imagen de Peña Nieto y las triquiñuelas del PRI, hubieran quedado por debajo de la candidatura de Marcelo Ebrard. Y no es que me parezca un político maravilloso o extraordinario, pero precisamente no se carga esa imagen de mesías que le adjudican a AMLO, que tantos seguidores atrae, pero también a tantos aleja. Es un político "mortal", por así decirlo, con aciertos y errores (de los que estila la gran mayoría de la clase política). Pero su más grande error así como el de su partido ha sido seguir doblegándose a los caprichos de AMLO. ¿Será que en estos seis años que vienen se logrará deslindar para irse borrando esa mancha? Muchos votos más se ganaría si lo hace.

Pero falta mucho tiempo y todo puede pasar. Empezando porque de momento no se ve que vaya a tener un importante puesto político que lo mantenga en la mira de los votantes o que lo impulse por una buena labor. Sobre todo no estando el PRD en la presidencia. Posiblemente se dedique a hacerse promoción apoyado por el PRD y demás partidos como lo estuvo haciendo AMLO, y por su Fundación Equidad y Progreso,  pero aún así queda en desventaja. En desventaja porque desde este momento se visualiza una fuerte competencia dentro de su propio partido: Miguel Ángel Mancera. Ya en esta elección arrasó con su candidatura y si en estos seis años que vienen realiza una buena labor en el DF, sin grandes tropiezos, no dudaría que le comiera el mandado a Ebrard y éste se quede sin la posibilidad de la presidencia en el 2018.

Vamos a ver qué sucede, espero que tome buenas decisiones, se vea en el espejo de AMLO y aprenda de los errores de éste. No le convendrá, una vez que dé el tribunal electoral su sentencia, empezar con la cantaleta del presidente ilegítimo, espurio y demás dichos. Tampoco el decir que vive del apoyo de la gente y estar pasando la charola. Más vale aceptar que lo mantienen los partidos con algún puesto, bien puede tener un nombramiento de imagen y relaciones públicas de éste y ni quien le diga nada. Y sobre todo tener en mente que el DF no es todo México. Que el PRD gane en el DF y llene el zócalo es sólo representativo de la capital. Ya ahorita ganaron mucho apoyo en las cámaras, pero hay muchos "Méxicos" a los que aún no han demostrado que los pueden atender y quienes no piensan aún depositarles su confianza.

Foto: Fundación Equidad y Progreso