A simple vista no lo creerías, porque la falta de empleos en México es mucha y gran parte de los que se ofertan están mal pagados, pero por más extraño que parezca, México resulta ser un nicho laboral para los españoles. Así lo señaló esta semana un artículo de El País, que lo menciona entre los diferentes países del mundo que pueden ser opción laboral para emigrar, para sus ciudadanos.

Si, aunque usted no lo crea, con todo y nuestros grandes problemas, las cosas pintan mejor aquí que del otro lado del charco. En un mapa del empleo de la OCDE en donde se presenta los países con mayor oferta de trabajo aparece México con la menor tasa de desempleo de todo América. Con el señalamiento de que requiere perfiles de ingenieros, comerciales y financieros.

¿Pero cómo es posible? Bueno aquí habría que explicar, seguramente la OCDE basa sus cifras en reportes gubernamentales de personas ocupadas. Que sí ciertamente es la mayoría, porque una gran cantidad de personas, de hecho la tercera parte de esos ocupados, perciben de una o de otra forma un ingreso gracias a la economía informal. Si se reportara a las personas que cuentan con seguridad social gracias a su trabajo otra cosa sería, pero contando a los "ocupados" pues si, si da más o menos esa cifra. Que no es para sentirse mejor, porque a la larga tener tanta gente de manera informal significa un problema social, porque no cuentan con completos servicios de salud o con sistemas de pensiones. Además de que no contribuyen al país con impuestos más allá del IVA, pero digamos que de mientras, esos empleos sirven de placebo, pues con ellos logran la sobrevivencia, evitan problemas sociales a corto plazo y de alguna manera contribuyen a mover la economía generando consumo.

Pero entonces ¿cómo es que hay ofertas para otros? Bueno, es que en realidad tenemos un gran problema de capacitación. O no se tiene a las personas con los perfiles adecuados, como son ingenieros por ejemplo. O también hay que aceptarlo, algunas veces cuentan con el título pero ya en la práctica no mas no dan el ancho. Para muestra lo que acaba de suceder con el concurso para plazas de maestros, 70% de los aspirantes reprobaron el examen, es decir, no cuentan con conocimientos suficientes para ser maestros y sin embargo José Ángel Córdova, Secretario de Educación Pública, acaba de aceptar que en algunas regiones del país "se bajó el nivel, porque si no, no tendríamos maestros".

Mucho se puede criticar de que si esta es una buena o mala decisión. Pero al final es Gobierno y tiene que ofrecer "educación" supuestamente y por eso lo hace. Pero una empresa privada de buen tamaño, que existe o no de acuerdo a sus resultados y una mala elección de personal le puede costar mucho en el corto plazo, si no encuentra a las personas que busca dentro del país pues entonces las traerá de otro lado, de donde haya personal mejor preparado.

Al final volvemos a caer al mismo problema de siempre: nuestra mala preparación. Pero aquí no quiero referirme tanto a la mala calidad de la educación que se ofrece, esa ya la conocemos y mucho la he criticado. Más bien en esta ocasión creo que deberíamos hacer una autocrítica a la explotación de nuestras capacidades. Puedes haber tenido o no una buena educación, pero eso no necesariamente define tu preparación laboral. A veces en esto influyen más cuestiones de personalidad, adaptación a cambios y capacidad de autoraprendizaje. Porque la verdad que en la cuestión laboral a un empleador no le importa tanto de dónde eres, ni de qué escuela egresaste, es más ni se fijará en tus calificaciones, lo que le importa es que sepas hacer las cosas y que eso se note en que poco a poco has ido escalando en tu currículum y que puedes dar el ancho. Para algunos trabajos sí es necesario el título para que te abra la puerta pero una vez dentro no te garantiza nada.

Me da mucha tristeza ver cada año que los rechazados de universidades se manifiestan demandando un lugar, cuando podrían estudiar una carrera técnica, con la que posiblemente les podrá ir mejor en la vida, pues es de lo que más hace falta. O que empiecen a trabajar desde abajo en las áreas que les atraen y poco a poco se vayan preparando. Pero esa idea de buscar el papel, porque se cree que eso por si sólo es lo que te hace profesionista, nos ha hecho tener mucho licenciado en trabajos menores. Y como consecuencia, extranjeros mejor preparados ocupando mejores trabajos.

Foto: Eneas