No habría conflicto postelectoral

En el 2006, López Obrador se proclamó ganador y después de esto proclamó fraude. En el 2012 parece que López Obrador ha cambiado, ciertamente no ha reconocido totalmente la elección, pero no la ha descalificado, solo ha comentado que hubo inequidad (que la hubo ciertamente), haciendo referencia creo, a todo el dinero que se invirtió en Enrique Peña Nieto; pero queda en claro, que López Obrador sabe que no ganó, se nota en su actitud, en su cara; no descalificará el proceso electoral ya que el conteo total de las votaciones den el veredicto final, y por lo tanto no argumentará fraude electoral.

Me hubiera gustado más que en este momento hubiera aceptado la derrota, y si bien me gustó la postura de Josefina, a mí en lo particular si me agradaría que Obrador aceptara su derrota pero acotando en el hecho de que los poderes fácticos le dieron preferencia a Peña Nieto, para que quede claro esta realidad, y evitamos que esta situación vuelva a pasar. Percibo que López Obrador sabe que no ha ganado, o bien, que la posibilidad de que el escrutinio le de el triunfo es ínfima. También mucha gente afín a López Obrador ha aceptado que Peña Nieto a pesar de todas las maniobras del PRI, ganó conforme lo expresaron los ciudadanos, porque es muy difícil pensar en un fraude electoral con una diferencia de entre 7 y 10 puntos.

Creo que no queda de otra más que aceptar el resultado, muchos ciudadanos votaron por el fanatismo y otros porque el PRI les da despensas, pero el resultado en términos legales es correcto, y creo que seguiría presionar al IFE para que en un futuro, muchas de las prácticas clientelares estén restringidas y no ocurra. El resultado nos preocupa muchísimo a la mayoría de los mexicanos pero es el que hay, y es el que debemos aceptar, debemos analizar qué está pasando en el país para que un régimen autoritario que tanto tratamos de sacar del poder, haya regresado.

Pronostico que vendrán tiempos difíciles (espero que no sea así), lo bueno es que hay un despertar ciudadano capitalizado en el movimiento #YoSoy132, que podrá servir de contrapeso. No queda de otra más que seguir adelante. Ciertamente existe una profunda decepción, pero tenemos que seguir luchando.