El día de hoy el presidente del PRD, Jesús Zambrano, hizo dos declaraciones en las que deja ver que su partido (o por lo menos él) está atendiendo dos frentes para trabajar durante el próximo sexenio. Sin embargo sus palabras parecen contradictorias.

Primero dijo que sin importar el fallo del tribunal, el PRD será oposición responsable y continuará trabajando por la gente. Y posteriormente dijo que el Gobierno Federal ya sabe la verdad sobre las irregularidades de la elección y que podría usar esta información para negociar con el PRI. Curioso que por un lado cuestione la legitimidad y legalidad de la elección y que por otro se prepara para avanzar una vez que se confirme al virtual ganador.

Continuando con el apoyo a la línea de AMLO y el "fraude" (o la falta de libertad y autenticidad en las elecciones), Zambrano dijo exigir al IFE que califiquen las elecciones para conocer si de verdad fueron democráticas. Pero después aceptó que si el tribunal no les da la razón, trabajarán desde donde estén para hacer contrapeso y continuar con la agenda que tienen.

Si el tribunal no nos da la razón lo vamos a valorar, tengan por seguro que vamos a poner por delante nuestra agenda nacional que atienda los problemas del país.

¿Cuál es la agenda que tienen como partido? Apoyarán medidas que ataquen de fondo la corrupción, impulsar una verdadera reforma tributaria, crear condiciones para el desarrollo del mercado interno, y hacer de PEMEX una palanca de crecimiento.

Además dijo que continuarán actuando de manera inteligente, apegados a derecho y sin afectar los derechos de terceros.

Sus declaraciones dejaban ver que saben que es muy difícil que el Tribunal Electoral verifique sus recursos para no validar la elección y que empieza a ver más allá del inicio del próximo sexenio... o al menos eso parecía. Unas horas después dijo que le preocupa que el PRI y el Gobierno Federal estén negociando.

Según Zambrano, la administración calderonista ya conoce lo que sucedió entre el PRI y sus empresas fantasmas para triangular los recursos a la campaña. Dijo que esta información la obtuvieron gracias a Hacienda y Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

¿El Gobierno federal se va a quedar con la información, la va a usar para alguna negociación o un acuerdo político con el PRI? Esa es la gran pregunta. Ojalá y no suceda.

Y aunque no hizo una acusación formal, sus palabras ya comienzan a hacer ruido y sembrar una duda entre la población que de por sí ya está bastante polarizada (de nuevo) por el panorama postelectoral. Cualquier persona esperaría un poco de prudencia (como la primera declaración) y no palabras que puedan incendiar más los ánimos (como la segunda).

Imagen: Vértigo Político