Cada año, que se da el mismo movimiento de marchas y demandas por parte de los rechazados en la admisión de universidades públicas, me surge el mismo cuestionamiento: ¿Realmente necesitamos todos estudiar una licenciatura? ¿Es eso conveniente para un buen desarrollo personal, para una mejor calidad de vida y para un mejor desarrollo del país? Si, si nos vamos tal vez a un simple comparativo entre la calidad de vida y oportunidades que tiene una persona con licenciatura contra uno que no la tiene, tal vez de ahí surge el que tantos demanden que se abran más lugares en las universidades, porque aparentemente a éstos sí "les va mejor". Pero yo diría que no es que les vaya mejor, es que hay más posibilidad de que les vaya "menos peor", y porque aplica el dicho de que en país de ciegos, el tuerto es rey.

Lo digo porque al leer que en las reuniones que se están dando entre autoridades de la Secretaría de Educación Pública con el Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación Superior (MAES), demandan una vez más que se amplíe la matrícula educativa. A nivel bachillerato no lo contradigo, creo que en ese nivel se debe dar la oportunidad de que todos tengan un lugar para poder cursar los estudios ya sea de forma escolarizada, abierta o a distancia, aunque no forzosamente en la que ellos dispongan. El que cada ciudadano cuente mínimo con nivel de bachillerato debe ser una meta obligada del gobierno. Pero a nivel superior no estoy tan segura.

Las autoridades educativas sólo están planteando opciones tecnológicas o de educación a distancia, cuyos modelos educativos no incluyen la investigación y la difusión de la cultura, además de que no ofertan carreras en las cuatro áreas del conocimiento” señaló la vocera del MAES ¿Deben entonces las universidades ampliar su oferta educativa basados en la demanda de los estudiantes y no en la demanda laboral del mercado; no en su capacidad para ofrecer una educación de calidad; y no en los potenciales de desarrollo del país? Precisamente abrí esta semana comentando que sólo 40 de cada 100 profesionistas tiene un empleo relacionado con su formación universitaria. Entonces ¿el aumentar la oferta de profesionistas en áreas de poca demanda laboral, no provocaría que este número sea aún menor? ¿Prefieren que se les dé un título, de la escuela que quieren aunque eso no signifique educación de calidad o que tal vez nunca puedan ejercer su profesión porque no hay empleos de eso? Es cierto que en todo momento debemos ser libres de aprender sobre lo que queramos y sobre lo que más nos guste, aún con la posibilidad de que este conocimiento no sea tu sostén en la vida. Pero para quien esté dispuesto a estudiar algo que no significará su profesión (aquello por lo que obtendrás una retribución), debería entonces ponerlo en la categoría de hobby, y en consecuencia no ser algo que el gobierno tenga como prioridad financiarle con una educación pública. Ahora ¿estas seguro que eso que quieres estudiar es lo tuyo, no será un hobby, realmente quieres que sea tu profesión y estas dispuesto a sortear las dificultades con tal de lograrlo? Pues empieza por el primer paso: prepárate y logra ser uno de los pocos elegidos para estudiarlo.

Yo sí pediría un mayor presupuesto para las universidades pero no precisamente para aumentar la oferta en carreras saturadas. Lo pediría para aumentar la investigación, la calidad educativa que se le ofrece a la matrícula actual y posiblemente abrir nuevas carreras que tengan futuro laboral. Pero incluso más importante me parece ampliar la cobertura de la educación media superior. Que toda la población tenga acceso a ella. Que los egresados tengan una buena preparación, porque también eso de que se admiten alumnos a universidad con calificación reprobatoria no habla nada bien de los bachilleratos. Y también ampliar las carreras técnicas y de oficios. Porque hay muchísimos empleos que se podrían cubrir con personas sin licenciatura, con carrera técnica o bachillerato, pero los egresados salen con tan mala preparación, que los reclutadores acaban solicitando licenciados, provocando una terrible rotación de personal porque, al "licenciado" al final no le llena haber estudiado tanto para las tareas que se le piden. Para mí no todos necesitamos estudiar una licenciatura. Eso no es requisito, o no debería, para tener una buena calidad de vida y opciones de empleo bien retribuidas. Quiero ver en un país lleno de Licenciados, Maestros y Doctores, quién les reparará su coche, les atenderá en hoteles, restaurantes o los asistirá en tareas más sencillas, pero tan importantes, satisfactorias y honorables, como aquellas que se realizan con un título colgado en la pared.

Foto: Eneas