Cinco años se ha tardado Daniel Moreno, ex director de W Radio y actual director de Animal Político, en dar su versión sobre el despido de Carmen Aristegui de dicha estación. Cinco años en los que la versión imperante es la censura, en los que la periodista se ha mostrado como víctima, en los que se han dicho miles de especulaciones. Moreno, cansado de las suposiciones, publicó la noche del lunes en Twitter su versión de los hechos. La razón: un comentario de Lorenzo Meyer esa mañana en el que afirmaba que los directivos de W le habían impuesto una condición: "sigues con nosotros pero ahora lees lo que nosotros escribimos, no lo que tú piensas ni quieres”.

Antes de hablar de esta versión, revisemos un poquito el contexto. En 2008, Aristegui salió intempestivamente de W Radio, una estación que es copropiedad de Grupo Prisa y Televisa. Su argumento fue que censurada, aunque como Moreno señala, nunca se ha ahondado demasiado en el tema. Aristegui es una periodista sagaz cuya imagen pública ha sido bien construida en torno a una figura incómoda para la autoridad; y es tal el revuelo que causa en su audiencia que cuenta con una base de seguidores que la defienden a capa y espada. Ojo, no cuestiono su capacidad como periodista, comprobada en numerosas ocasiones, sino cómo ha sabido manejar muy bien este capital simbólico que la coloca como la comunicadora anti-sistema por antonomasia.
El despido de W Radio es el punto de partida para una historia en la que Aristegui casi siempre queda como mártir. Recientemente, a la luz del pleito entre Joaquín Vargas de MVS y el gobierno federal por la licitación de la banda de 2.5 Ghz, salió a relucir su despido de dicha emisora cuando sugirió que Felipe Calderón tenía problemas de alcoholismo. Al final, fue la presión social (y no una acción de Vargas, como él presume) la que le devolvió su espacio radiofónico. De ese tamaño es el bono popular que tiene Aristegui, gracias tanto a su buen trabajo periodístico como a esa construcción social que ha hecho de su persona.

Bien, dicho eso, voy a las palabras de Moreno. En su texto, inicia cuestionando que los medios no hayan reportado su versión de los hechos en su momento, calificando la acusación de censura como "un acto de fe". Sin embargo, tras el comentario de Meyer, Moreno se animó a compartir la razón por la que Aristegui salió del aire: un problema en la renegociación del contrato. Líneas más adelante, comparte un documento presuntamente redactado en octubre de 2007, en el que se le solicitaban a Aristegui acatar ciertas medidas de operación. Moreno señala que la periodista rechazó el trato un día antes que de terminar su contrato. El resto de la historia es conocida por todos.
Bien, ¿qué tanto pedía W Radio? Según el texto de Moreno, había ciertas demandas concretas:
- Que la periodista hiciera su programa en locaciones, de acuerdo con los acuerdos comerciales de W. Moreno cita que Aristegui se negó a acudir a un campus de Unitec en Guadalajara, lo que afectó económicamente a la empresa.
- Que se respetara la transmisión de cortes comerciales y secciones patrocinadas en el programa. Aristegui solía 'comerse' estos tiempos de anuncios; nuevamente, afectando en lo comercial a W.
- Que Aristegui respetara el inicio del programa, pactado a las 6 de la mañana. De acuerdo al texto, se dice que la comunicadora empezaba la transmisión a las 6:30 o a las 7, causándole problemas a la producción.
- Que el programa terminara a la hora pactada. Aristegui solía usar tres o cuatro minutos extra, lo cual afectaba a las emisiones siguientes.
- Que Aristegui permitiera la programación de cortes informativos hechos por la redacción de W. Estos cortes eran patrocinados y una forma de capitalizar a la estación.
- Que los cortes informativos locales entraran a tiempo. Moreno señala que hubo correos de protesta de Guadalajara y Monterrey porque el noticiero era 'cortado' para dar paso a estos bloques.
- Reestructurar el tema de presupuestos del programa, pues se había generado una disparidad entre el sueldo de los empleados del noticiero de Aristegui y el resto de las emisiones de W.
- Que Aristegui notificara a la dirección de forma directa sobre sus días de vacaciones, no a través de terceros.
- Que la dirección y Aristegui, de común acuerdo, decidieran quién era el suplente de Carmen durante sus ausencias. En opinión de W, Jorge Navarijo no cumplía con los estándares de calidad.
- Discutir sobre la parte editorial, con base en estudios de mercado que mostraban que el programa de Aristegui era considerado como "muy cercano al PRD" o "demasiado político". Es el punto más ambiguo, donde se habla que "vale la pena discutir estos temas y apostar por mayor equilibrio informativo y por variedad de temas que nos acerquen, cada vez más, a más radioescuchas"
- La asistencia del coordinador de información de Aristegui a las juntas de espacios informativos de la estación.
- Que Aristegui se sujetara a la estructura administrativa de W Radio. "No podemos mantenernos en la lógica de que un conductor tiene todos los derechos y la dirección sólo las obligaciones", señala el texto.

De ser cierto este texto -Moreno ha invitado a Aristegui a desmentirlo-, se nos muestra a una Carmen Aristegui que trabaja en solitario, independiente del medio donde se desenvuelve, y con una forma poco ortodoxa de laborar, rebelde. Hay ciertos puntos en los que se puede coincidir con Moreno (el tema disciplinario, por así llamarlo, de las faltas y los tiempos), pero en la parte de discusión editorial es un tanto ambiguo. ¿Hasta qué punto el hecho de que Aristegui funcionara de forma separada a la estación era tan perjudicial? Es sabido que, previo a la llegada de Moreno, W Radio había acordado independencia editorial a Carlos Loret de Mola, Javier Solórzano y Carmen Aristegui. ¿Era tan necesaria esa integración de Carmen a la dinámica de la estación? Por último, ¿califican esas recomendaciones como un acto de censura?
Al final, el texto arroja un par de enseñanzas: por un lado, la que resalta Mala Madre, columnista de Animal Político, sobre el caso de Aristegui en 2008 y el periodismo como acto de fe ("Como periodistas tenemos la obligación de presentar siempre todas las versiones de un conflicto"); y en segundo lugar, un retrato mucho más completo de la figura de la periodista desde otros ojos, una mirada un poco más crítica que resulta extrañamente refrescante. Moreno ha dicho su versión y queda en el lector decidir cuál creer, ya con más elementos para su criterio. Empero, me parece que el éxito de su declaración no radica en revisar el acto -una discusión un tanto estéril a las alturas del partido- sino en recordar la lección detrás: cada historia tiene más de un punto de vista que debe ser tomado en cuenta.










Aristegui tiene dueños, como muchos periodistas de este país, cuando la han visto criticar el monopolio de TELMEX y TELCEL? Ella tambien esta vendida a empresarios. Pobre Mexico...
Yo si la he visto criticar a Slim por su monopolio, incluso ahora que es socio estratégico de MVS, en la mesa de debate del lunes en MVS lo hizo. No creo que tenga dueño.
Postea el link y te creo, por que yo escucho el programa no la he oído nunca criticar a SLIM de acusarlo de hacerse rico con el monopolio de TELMEX y TELCEL.
Ya no supe si se estaba atacando defendiendo a Carmen Aristegui en esta entrada, con esos de que son muy subjetivos todos los temas que se tratan en el blog ( o muy a la izquierda o muy derecha)
POR FAVOR QUE ALGUIEN PIENSE POR MI!!!!!!!!!!!!!!!!
Esta claro que ningún humano puede ser imparcial todos tienen sus intereses razón por la cual nunca se debe creer nada en un 100% de lo que se diga
No escucho siempre el programa de aristegui me informa por otros medios muy alternativos pero de lo poco que he escuchado siempre hay espacio para escuchar al acusador y al acusado (recuerdo a yarrington ,a las familias de los generales "implicados" en el narcotráfico, lo de aquino , a los 3 coordinadores de campaña etc..)
Obviamente los puntos antes mencionados en el artículo que se negó a aceptar Carmen a todas luces tenian la intención de convertir el espacio noticioso de Aristegui en una basofia, más no lo lograrán.