En estos días, WikiLeaks ha filtrado más paquetes de correos de Stratfor, la consultora de seguridad que asesora a México y Estados Unidos en la guerra contra la delincuencia organizada. Entre los mensajes que he revisado, me llamó la atención uno sobre el reclutamiento de niños y jóvenes por parte de los cárteles. Este correo, enviado por la analista Korena Zucha en octubre de 2011, retoma el testimonio de un agente fronterizo de EE.UU -cuya identidad se mantiene en el anonimato- sobre cómo los narcotraficantes también atraen a jóvenes de los estados sureños de dicho país.

Zucha comienza explicando la situación. Los cárteles reclutan jóvenes que proviene de familias de bajos recursos o en la pobreza, con un futuro incierto. Señala que los recortes presupuestales a programas de apoyo -de parte los gobiernos federal, estatal y local por igual- deja a los chicos sin trabajo ni otras formas de obtener dinero. Los cárteles explotan esta necesidad, ofreciéndoles trabajos poco remunerados. Otra de las causas que la campaña para prevenir que la gente vaya a la frontera, lo que disminuye el comercia y culmina con la quiebra. Así, el panorama es desolador y el desempleo se dispara.
En el valle de Río Grande, una región en Texas, la tasa de desempleo es de 12.6%, más alta que la media nacional. En jóvenes, esta cifra se dispara a 35.5%. Ya que en esta zona 90% de los habitantes hablan español o son de ascendencia hispana, las condiciones están dadas. Zucha cuenta una anécdota del agente fronterizo para ilustrar el caso:
Tengo un amigo en el valle de Río Grande cuyo nieto político de 21 años estaba desempleado y necesitaba dinero para mantener a sus tres hijos pequeños y a su esposa de 22 años (la nieta de mi amigo). Un hombre le ofreció 500 dólares por manejar un camión de Pharr por 70 millas (105 km) hasta Falfurrias, Texas. Eso era todo, sólo manejar un camión. Le dijo al hombre que podía manejar y que necesitaba esos 500 dólares. Él llegó a la Punto de Revisión de la Patrulla Fronteriza de Falfurrias y un perro detector de drogas señaló el camión y encontraron más de 300 libras de marihuana oculta en los paneles de la camioneta. A él le había ofrecido 500 dólares sólo para conducir un camión y necesitaba el dinero. Él dijo que sus hijos necesitaban cosas y que esos 500 dólares eran su bote salvavidas. No sólo fue arrestado, sino que sus 500 dólares fueron decomisados. Se quedó con nada. Esto me dice que a los cárteles y al crimen organizado le importan poco los jóvenes pobres. Me da la impresión que los criminales sienten que a la sociedad tampoco les interesan. Ellos buscan a adolescentes y jóvenes adultos como peones insignificantes que se pueden sacrificar para el bien común de los narcotraficantes.

El testimonio señala que mientras los cárteles poseen fortunas que pueden invertir en reclutar jóvenes, los gobiernos recortan programas de asistencia. El relato cierra con una reflexión muy cruda:
Cuando las únicas opciones que tienes son morir de hambre sin trabajo o trabajar para los cárteles que te pagarán algo, ¿qué harías? Uno muere de hambre por ser pobre y otro puede morir trabajando para el crimen organizado. Yo creo que todos sabemos que morirse de hambre no es una opción real. Tú podrías morir por trabajar con los cárteles, pero por lo menos te morirás con comida en el estómago.
En México, el caso de jóvenes reclutados por el narcotráfico no es nuevo. Aunque el correo de Stratfor sólo aborda el uso de estas personas para tareas menores, lo cierto es que también existen antecedentes de menores utilizados como sicarios. En nuestro país, el caso de "El Ponchis", el niño sicario de Sinaloa, fue muy sonado porque ponía a la situación en México a la altura de otros conflictos armados donde el uso de niños soldado es más común. Por último, el correo de Stratfor señala que el problema radica en que ni el gobierno mexicano ni el estadounidense quieren reconocer su papel.
Sé que [las autoridades] llaman a los cárteles una amenaza para la nación. Creo que nadie quiere reconocer que la pobreza tanto en México como en Estados Unidos [es un factor] para la amenaza a la nación, pero eso significaría reconocer que todos los recortes presupuestales de programas para ayudar a las comunidades desfavorecidas y a los jóvenes son también una amenaza.
Esta filtración nos muestra que las redes del narcotráfico no sólo afectan a la juventud en suelo nacional, sino que en la parte fronteriza de Estados Unidos tampoco se ha sabido combatir la causas de raíz (en este caso, el desempleo) para abatir esta práctica. Mientras eso no se resuelva, bueno, habrá gente que preferirá arriesgarse a un trabajo criminal que estar condenada a morir en una pobreza, sin importar el lado de la frontera en el que se encuentre.










El borracho megalomano y genocida cumplio con su palabra de dar mas empleos, ahora niños y jovenes pueden aspirar a un brillante futuro como sicarios, mulas y carne de cañon, cosa que en el pasado hubiera sido imposible por la horrible imposicion de la educacion.
Asi quedo Mexico con un alcoholico cinico y asesino al mando, veremos como queda con un pendejo, iletrado y misogino criminal.
Concuerdo contigo, y no solo eso, la lucha al narcotrafico es una pelea sin pies ni cabeza, no hay manera de acabar con el narcotrafico si la gente no tiene para comer.