Ayer el Presidente Calderón anunció en Los Pinos el descubrimiento de un nuevo yacimiento petrolero el cual podría ofrecer sus primeros barriles de producción en 2017. Sin duda es un buen momento para reflexionar sobre la necesidad o no de una reforma energética.

Hoy me complace compartirles un importante anuncio para México: Pemex ha realizado el primer gran descubrimiento de un sistema petrolero en aguas profundas del Golfo de México.

Plataforma Pemex

El pozo, descubierto mediante las perforaciones hechas por la Plataforma Bicentenario, se encuentra a 180 kilómetros al oriente de Tamaulipas y tendría la posibilidad de dar entre cuatro y diez mil millones de barriles de crudo. Dicho yacimiento podría formar parte de un sistema donde se ubicaría hasta la mitad de los hidrocarburos con los que cuenta el territorio nacional.

Por su parte, Carlos Morales Gil, director de la subsidiaria Pemex Exploración y Producción, dijo que la producción del petróleo se dará dentro de cinco años con la experiencia que se tiene.

Ahora, el sector de hidrocarburos de nuestro país tiene varias implicaciones. En primer lugar, es el máximo representante del nacionalismo mexicano y es la mayor fuente de ingresos para el gobierno. Yo me hago varias preguntas: ¿si hubiera privados extrayendo petróleo, se hubiera encontrado antes el yacimiento? ¿Si hubiera inversión privada en Pemex, se podría extraer antes el petróleo?

Son preguntas para los cuales no tengo los conocimientos legales, pues no sé si la exploración de la que resultó este descubrimiento fue hecho mediante contratos con externos; ni los conocimientos técnicos para evaluar las posibilidades de extracción. Sin embargo, la intuición económica me hace pensar que sí.

Una de las ideas detrás de la expropiación petrolera y la posterior defensa del petróleo como recurso de los mexicanos es la avaricia por hacer negocio. Sin embargo, muchas veces esa visión empresarial de las ganancias fomenta la inversión para obtenerlas; más en un mercado de alta demanda y competitivo como este.

En México la situación se agrava por la gran corrupción dentro de la empresa y la sombra del sindicato. Claro, poco a poco se puede ir erradicando para hacer a Pemex una empresa competitiva, pero quizá esto se haría más rápido si se abriera el mercado. Si no se quiere a privados compitiendo con la paraestatal, entonces debemos encontrar una forma en la que se pueda combinar la inversión privada y la tenencia del petróleo por parte de "todos los mexicanos".

Finalmente diría que se debe tener cuidado. Recordemos que la confianza en el último boom petrolero nos dejó con un gasto del gobierno excesivo que nos sumió en una crisis; si hemos encontrado nuevas reservas, hay que aprovecharlas, pero sin dejar de lado que en algún momento se acabarán y debemos ir pensando en el siguiente paso en materia energética.

Imagen: El blog de Octavio Pedroza