Verdaderamente lamentable. La situación en que se encuentran los periodistas en nuestro país (amenazados al parecer por el crimen organizado) a los cuales han secuestrado y asesinado, es de extrema gravedad. Y hoy se suma a estas malas noticias la salida del país, por amenazas, de Lydia Cacho. La periodista que en su momento publicó el libro "Los demonios del Edén" en donde señalaba a políticos y empresarios como cómplices de una red de pornografía infantil, y lo que le valió un arresto ilegal ordenado por el entonces "gober precioso" de Puebla, Mario Marín.

En una nota de El Universal, uno de los espacios en donde publica sus columnas se da a conocer esta decisión, con las confirmaciones de Darío Ramírez, director de la organización Artículo 19, quien la está apoyando:

"... Durante varios meses no había motivo para estar alerta, pero el fin de semana pasado otra vez intervinieron sus líneas y la amenazaron", añadió.

El 29 de julio el dispositivo para comunicación que tenía Lydia, utilizado sólo para emergencias, se encendió y recibió una llamada. La voz de un hombre le decía: "Ya te lo dijimos, pinche puta, no te metas con nosotros, se ve que no aprendiste con la vueltecita que te dieron. La que te va a tocar va a ser en pedacitos, así te vamos a mandar a casa, en pedacitos, pendeja".

... aún no se señalan responsables de la intimidación, "hay que ser cautelosos, no sabemos si la amenaza fue por lo que está escribiendo en sus columnas o las denuncias que ha realizado en sus libros sobre trata de personas".

Pues no, no se puede señalar directamente a quien o quienes estén detrás de estas amenazas. Pero tampoco creo que haya mucha diferencia entre la incomodidad que pueden causar sus libros y sus columnas. Por si tu no las conoces te pongo algunas de las útlimas que ha publicado:

En El Universal:

En Sin embargo:

¿Por qué te sugiero o más bien te pido que la leas? Porque en la medida que más personas leen (en especial a un periodista de opinión que señala los actos de otros) siguen su trabajo y se mantienen atentos a su situación, puedes darle protección. Ya que no puedes ayudarlo directamente, tu mirada puede ser una forma de defenderlo. Como a ella misma le pasó ya una vez y lo dice "los medios me salvaron la vida". Pero más que los medios es el que más personas sepan lo que está pasando, lo que podría cohibir a sus perseguidores.

Un cierre de semana con más malas noticias para el periodismo y en consecuencia para el país, pues de ser cierto lo que también se señaló en Proceso sobre la renuncia de Ackerman, no podemos evitar preguntarnos si ¿ya dimos el paso para atrás?.