Cuando Felipe Calderón hizo su campaña por la Presidencia, se promovió como el "Presidente del empleo", la realidad es que su gobierno quedará marcado por una guerra que ha ocasionado más de sesenta mil muertos y miles de desplazados más.

Hace unos meses se convocó mediante concurso al diseño de un monumento para recordar a las víctimas de la guerra contra el narcotráfico que han fallecido en estos seis años. Finalmente el diseño fue escogido hace unos días y el veredicto no ha sido del agrado de todos.

Memorial víctimas 1

Hoy el diario Los Angeles Times recupera este tema y dice que el monumento elegido no otorga dignidad a las víctimas que pretende honrar y que podría ser un fiasco como la Estela de Luz.

El ganador de la convocatoria hecha por el Colegio de Arquitectos y ONGs como "Alto al Secuestro", fue el diseño presentado por Ricardo López Martín, el cual consiste en 15 muros de acero que rodearán una laguna. Sobre su diseño, el arquitecto dijo:

La idea de los muros inoxidables es que funcionen como un espejo para que los visitantes se miren en ellos y consideren que también se pueden convertir en víctimas.

El memorial tendrá un costo de 22 millones de pesos y será construido en un predio adyacente a Campo Marte, en la Ciudad de México. Su construcción iniciará a más tardar el 15 de noviembre y será inaugurado el 23 de ese mismo mes.

Memorial víctimas 2

El artículo publicado en el LA Times, escrito por Tracy Wilkinson, recoge las críticas y defensas que el proyecto ganador ha recibido, pero dándole una perspectiva internacional. ¿Cómo nos ven allá afuera?

Entre quienes defienden el proyecto está Isabel Miranda de Wallace, a quien el diario estadounidense describe como "una matrona de clase media que se involucró cuando su hijo fue secuestrado y asesinado". La excandidata del PAN al gobierno del DF dijo que:

Esto es para tener un espacio donde todos veamos que algo así nos puede pasar… para recordar el dolor que hemos vivido, las personas que hemos perdido.

Por otra parte, el poeta Javier Sicilia quien ha sido un gran crítico de la estrategia calderonista ha dicho que:

Esto no es un monumento conmemorativo, sino que es un insulto… una barbaridad. Un verdadero monumento debe ser parte de un proceso, un proceso de identificación de los muertos, de reconocer la verdad, de reconciliación.

La mayor crítica al monumento, cuyo sentimiento comparto, es que este tipo de obras se dan una vez que el suceso ha ocurrido y la población atraviesa por un momento de catarsis o cierre de ciclo. El monumento debe representar el fin del ciclo de luto de los ciudadanos, cosa que no sucede en México.

En el país aún continuamos con la sangrienta lucha y forma parte de la vida diaria de los mexicanos; la herida sigue abierta, por lo que un monumento como este no alcanza el fin que pretenden alcanzar. México no está preparado para construir un memorial para víctimas porque el recuerdo de los hechos continúa y se siguen acumulando.

Además, la prontitud con la que se ha realizado el proyecto demuestra la necedad de Felipe Calderón por erigir un monumento antes de que finalice su sexenio; como una manera de calmar los ánimos y aparentar que le importan las víctimas. De ahí la comparación con la Estela de Luz, por la necedad de hacer un monumento que no toma en cuenta todas las opiniones y que es reflejo de la voluntad, hasta cierto punto autoritaria, del gobierno.

A pesar de las críticas y de que es un proyecto que no incluye a todos los involucrados y afectados, el plan continuará su camino y, por el contexto en el que se ha dado, será la cereza del pastel en un gobierno que pareciera no escuchar a sus gobernados. ¿Recapacitará el gobierno? ¿Veremos un cambio en el próximo sexenio?

Imagen: Página del Memorial a las víctimas de la violencia