¿Somos comodinos? ¿De esos que encontramos en algunos descubrimientos científicos la excusa perfecta para justificarnos? Como cuando a un niño le dices que no puede hacer algo y a partir de ese momento se le vuelve más difícil. De ser así no nos convendría saber esto porque entonces diremos "no, no es que coma mucho o que no haga ejercicio, es que soy mexicano" y adios esfuerzos para bajar de peso. Pero bueno, digamos que no, y que nos ayuda a entender mejor nuestras características y a que se apliquen soluciones adecuadas.

De acuerdo a una investigación de la Facultad de Química de la UNAM, investigadores revelan que "los mexicanos presentan alta predisposición genética para desarrollar sobrepeso y obesidad, y a generar enfermedades crónicas y complicaciones metabólicas" señala una nota de El Universal. En ésta comentan que en las investigaciones se identificó una variante genética de riesgo metabólico exclusiva de los mexicanos.

Se trata de una variante exclusiva de indígenas y mestizos de este continente. Hemos llevado a cabo estudios en grupos de África, Asia y Europa, y en ninguno de ellos encontramos la alteración.

Explican que esta variante altera la función de un transportador del colesterol y provoca una disminución del colesterol "bueno", encargado de limpiar las arterias. Lo cual aumenta el riesgo a padecer obesidad y posiblemente las probabilidades de desarrollar diabetes.

Ni hablar, ahora si que así nos tocó. Así como seguramente nuestra genética tendrá otras características que sean ventajosas para nuestra salud por sobre las de otros grupos. Pero pensándolo bien, pues no ¿porque soy negativa? No es que esto nos sirva de excusa para justificarnos; más bien nos debería servir de argumento para cuidarnos el doble, pararnos del asiento o servirnos menos en el plato "porque soy mexicano"...

¡Chin! Era más cómodo no saberlo.