El viernes pasado se dieron a conocer dos cifras que son muy importantes para la economía del país y las expectativas sobre cómo continuará su desempeño. En primer lugar, el INEGI dio a conocer la inflación de agosto, la cual fue de 4.57% anual, siendo la tasa más alta desde marzo de 2010; y Banco de México mantuvo su tasa de interés de referencia.
Para una gran parte de la población los números no importan más de lo que su bolsillo siente, pero entender la lógica que hay detrás puede ayudar a comprender por qué algunas instituciones actúan de la manera en que lo hacen.

El mandato constitucional de Banco de México es cuidar el poder adquisitivo de los mexicanos, esto quiere decir, que la inflación no aumente de manera que los incrementos en los salarios sean "comidos" por los precios que suben. El objetivo de Banxico es que la inflación se ubique alrededor del 3% más/menos un punto porcentual.
La manera que tiene nuestro banco central para cumplir su mandato es conocido como "política monetaria", en la que su tasa de interés referencial juega un rol importante.
Sin embargo, no siempre la política monetaria puede afectar de manera directa al nivel de precios de la economía. Es por esto que aunque hemos visto a la inflación acelerarse en las últimas quincenas, el Banco de México mantiene su postura en una tasa de 4.5% desde tiempos de la crisis financiera. ¿Por qué? Porque el movimiento de los precios responde a diversos factores.
La manera en que se descompone la inflación puede ayudarnos a comprender. La inflación general se divide en:
- Subyacente: Compuesta por precios cuyo comportamiento obedece a una interacción de oferta y demanda, y presiones inflacionarias tradicionales. A su vez se divide en: Mercancías (Alimentos, bebidas y tabaco, y Mercancías no alimenticias) y Servicios (Vivienda, Educación y Otros servicios)
- No subyacente: Compuesta por precios con variaciones atípicas. Por ejemplo, productos agropecuarios que responden a ciclos climáticos o tarifas de bienes otorgados por el Estado. Se divide en: Agropecuarios (Frutas y verduras, y Pecuarios), y Energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno.
Desde mayo hemos visto cómo la inflación ha superado el 4%, límite superior del objetivo del Banco de México, sin embargo la inflación subyacente se ha mantenido por debajo; en agosto este componente llegó a 3.7 por ciento. La gráfica muestra claramente cómo la presión viene por el lado no subyacente, razón por la que no hemos visto cambios en la postura del banco central, porque podría no afectarla.

Pero, de continuar el alza también en el componente subyacente seguramente veremos actuar a la institución dirigida por Agustín Carstens. De hecho, en su último reporte de política monetaria avisan que este cambio podría suceder pronto. ¿Cómo afectaría esto a la inflación?
Debido a que el movimiento en la tasa de referencia de Banco de México afecta a la demanda agregada de la economía, es más efectiva cuando vemos presiones en la inflación por el lado de su componente subyacente. La idea detrás de la política monetaria es influir en las decisiones de consumo de las personas y las expectativas de los agentes económicos. Esta influencia se puede dar de tres formas:
- Cuando aumenta la tasa de referencia (tasa de interés interbancaria a un día), se da un aumento también en el rendimiento de las demás tasas de interés. Con un mejor rendimiento se incentiva el ahorro y la inversión, y la compra de activos fijos se vuelve menos atractiva; por lo que la demanda bajaría y también las presiones sobre la inflación.
- Con una tasa de interés mayor aumenta la entrada de capitales al país, ocasionando una disminución en el tipo de cambio e incentivando las importaciones. Así, la demanda de productos nacionales disminuye.
- Con la credibilidad del Banco de México, un cambio en su política monetaria genera expectativas de inflación acordes a su objetivo, lo cual es considerado por los productores al aumentar sus precios.
Si quieren conocer más de indicadores económicos, les recuerdo del libro "Lo que indican los indicadores", libro publicado por el INEGI con un lenguaje muy sencillo y del cual escribí hace unos meses.
Imagen: Vértigo Político










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