Ahora que el PAN ha perdido las elecciones, viene el momento de la autocrítica. Una facción del PAN si la ejerce, otra no esta interesada en hacerla porque parece que están cómodos con las cosas como están. Los primeros quieren volver a las raíces, los otros buscan culpar a terceros de su derrota, entre ellos, a Josefina Vázquez Mota. Muchas cosas nos deja ver la autocrítica en el PAN, entre los que no aceptan, los que lo hacen, y los que afirman que hubo pacto con Peña Nieto.

Autocrítica en el PAN, entre los que no aceptan, los que lo hacen, y los que afirman que hubo pacto con Peña Nieto

Quien tendrá que hacer un mayor ejercicio de autocrítica es el PAN. El PRD no ganó, pero el resultado fue positivo dado que llegaron al segundo lugar con un Andrés Manuel López Obrador que para muchos ya era un cartucho quemado. El PRD tendrá que tomar una postura adecuada hacia el futuro (en donde entra a colación el tabasqueño), y tendrá que analizar como ir sanando esas profundas diferencias que hay dentro del partido, que a fin de cuentas lograron sortear para las elecciones. Pero los resultados no son malos para el PRD. En cambio el PAN no solo perdió la presidencia, sino que ya es la tercera fuerza, y mientras el PRD gana adeptos dado el hartazgo de la sociedad con el gobierno, el PAN los va perdiendo.

Es de notar que se perciben dos posiciones dentro del PAN. Los calderonistas y los otros. Los primeros hablan muy bien de la gestión de Calderón, como si hubiéramos tenido al mejor Presidente de la historia de México. Claro, estos excesos de autoelogios, han generado burlas en Twitter, sobre todo por el autocomplaciente informe de Felipe Calderón. Los calderonistas no solo hablan bien del presidente, sino que parece que ven con buenos ojos la llegada de Enrique Peña Nieto al poder, al cual le dan el beneficio de la duda por las promesas que hizo en campaña; al menos así lo hizo el ex precandidato presidencial Ernesto Cordero:

Igualmente Juan Ignacio Zavala, el cuñado del presidente, afirmaba que con Enrique Peña Nieto no iba a haber ninguna regresión al autoritarismo, y que esa descripción era solo una estrategia de campaña que no correspondía con la realidad. Los "calderonistas" por su parte, también fueron aquellos que no cuestionaron tanto a Vicente Fox por haber llamado a votar a Enrique Peña Nieto en su campaña. Calderón también se encargó de legitimar al Presidente Electo dos horas después del final de las elecciones, al convocar a los mexicanos a unir filas hacia la nueva presidencia y también al afirmar que las elecciones habían sido limpias y ejemplares.

Pero no todos los panistas están muy de acuerdo con la facción de Felipe Calderón. Los de la "otra facción" fueron los encargados de sacar a la luz el asunto del Monexgate, han sido más insistentes ante las prácticas del PRI en las elecciones, aunque ciertamente hubo poca intención de buscar la nulidad de la elección. Gustavo Madero incluso llegó a juntarse con Jesús Zambrano para el asunto de la compra de votos con tarjetas electrónicas.

Lo más relevante fue un video que publicó el diario La Jornada, donde se entrevistaron a varios ex diputados federales panistas de la legislatura saliente. Y la forma de ver las cosas de estos panistas entrevistados, difiere de la posición oficial del PAN. Muchos de los diputados afirman que el partido ha dejado de escuchar a los ciudadanos y se ha alejado de sus ideales, alguno que otro habla de una traición a Josefina Vázquez Mota, de las elecciones compradas por el PRI. Y lo más interesante, que el diputado Óscar Saúl Castillo Andrade afirmó que la Felipe Calderón pactó la presidencia con Enrique Peña Nieto. El dijo ver a un correligionario suyo trabajando para el PRI en Veracruz, y a la vez comentó que después del primer debate donde López Obrador ganó puntos, Vicente Fox comenzó a pedir voto útil en favor de Peña dentro del PAN.

Es un hecho que el PAN está dividido, y que las diferencias pueden ser irreconciliables. Tal vez por esto, Calderón busque tomar control de su partido. Lo que si es un hecho es que de seguir así el PAN podrá fracturarse y entrar en una debacle. Tal vez lo mejor sería que los que todavía creen en las raíces del partido fundaran otro. En mi particular punto de vista, será a la larga mejor, no solo para ellos, sino para el país. El PAN ha perdido mucho prestigio, y también ese diferendo de que ellos son el partido democrático, humanista, solidario y subsidiario.

Imagen:Teotihuacán en Línea