Parece que el alto precio del huevo está por llegar a su fin en las próximas semanas, de acuerdo a declaraciones de Bruno Ferrari, Secretario de Economía. En conferencia de prensa dijo que el precio del producto avícola ya se encuentra alrededor de los 26 pesos, muy lejos de los máximos que alcanzó en semanas pasadas.

Cartón de huevos

Fue a finales de junio cuando el se reportó que el huevo había subido hasta 60% en su precio, el cual rondaba entre 12.50 y 20 pesos por kilo. La subida se debió a una expectativa de desabasto debido a un brote de fiebre aviar en tres granjas de Jalisco, estado que produce la mitad de los huevos que se venden en el país.

Los efectos no se hicieron esperar y para los primeros días de agosto el INEGI reportó que el huevo fue uno de los principales productos que presentó alzas durante el mes de julio. Al ser uno de los principales productos consumidos por las familias mexicanas, la incidencia que tuvo en la inflación fue grande, lo que ocasionó que mayores medidas fueran puestas en marcha para reducir su precio.

Sin embargo, fue mes y medio después de que se dio el incremento inicial que la Secretaría de Economía anunció la eliminación del arancel en el huevo y la importación de 235 mil toneladas para consumo humano y procesos industriales. Por su parte, el Gobierno del DF inició la venta del producto en zonas populares a 20 pesos por kilo, como medida de apoyo a las familias de menores recursos.

De manera adicional se anunciaron más medidas para asegurar el abasto y que el precio continuara subiendo de manera injustificada. Mientras Ferrari llamó a que se consumiera menos huevo para disminuir la demanda y que el precio bajara, hubo productores que denunciaron que la gripe aviar fue un invento de los especuladores que buscaban ampliar ganancias con un precio elevado. Además, acusaron que el Gobierno respondió de manera tardía, lo que permitió un alza desproporcionada y que afectó tanto a consumidores como a productores.

Hoy el Secretario de Economía no dice que el precio está cerca de regresar a su nivel inicial al venderse a 26 pesos por kilo e invita una vez más a que no se consuma tanto por el momento.

La pregunta es si regresará a los niveles que habíamos visto. Desde mi particular punto de vista, lo dudo; una baja a sus niveles iniciales implicaría que los productores absorban las pérdidas que se han dado en estos meses tanto por la disminución de la oferta como por la competencia con las importaciones. Lo más probable es que veamos al precio estabilizarse en niveles ligeramente superiores a los originales, aunque es un hecho que será muy lejos de los exorbitantes números que vimos en semanas pasadas.

Imagen: Entre pucheros