La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) le ha puesto una multa millonaria a Ticketmaster por enviar una revista sin consentimiento. A primera vista parece un caso menor, pero es un muy buen antecedente para todas las prácticas abusivas de empresas que "suscriben" a sus clientes en servicios que no desean. El chiste le ha salido a Ticketmaster en poco menos 1.7 millones de pesos.

De acuerdo con la Profeco, al adquirir boletos de esta empresa en Internet, se le obsequiaba al comprador una subscripción por un mes a la revista "La Guía", sin solicitarle su aprobación o negación. Al agotarse la promoción, el cliente tenía que dar de baja la revista, o de lo contrario, se les hace un cargo por 83 pesos a la tarjeta de crédito.

Por supuesto, muchas personas se percataron de la irregularidad hasta que revisaron sus estados de cuenta; con ese gancho, estoy seguro que Ticketmaster se hizo de unos cuantos billetes. Ya que en ningún momento se hace solicitud, la Profeco lo consideró como una falta grave, adjudicándole la multa mencionada. De acuerdo a la dependencia, dar servicios adicionales a los contratados sin solicitud expresa del cliente constituye una violación a artículo décimo de la Ley Federal de Protección al Consumidor.

Bien por la Profeco, pero ojalá se pongan más estrictos con otras compañías que tienen prácticas similares. En la telefonía celular, por ejemplo, tanto Iusacell como Telcel incluyen ciertos servicios al contratar que se tienen que dar de baja al mes para no causar más gastos -no en balde están entre las cinco empresas más denunciadas ante Profeco-. En los proveedores de televisión restringida ocurre lo mismo: al contratar, te incluyen una promoción de canales premium que, si te descuidas o se te pasa la fecha de corte, te quitan un poco más de dinero.

¿Y qué tal los bancos? Yo conozco varios casos en los que se incluyen algunos servicios adicionales con la apertura de cuenta; o pero aún, las típicas (y molestas) llamadas telefónicas que, mediante engaños o informaciones parciales -como que te ganaste una promoción- llevan al consumidor a adquirir productos no deseados. Muy bien Profeco por ponerle un alto a Ticketmaster con la práctica de abuso. Ahora, a ponerse las pilas para que el resto de las empresas también cesen de sacarle dinero a la gente con servicios indeseados sin autorización expresa.