¿Estás pensando hacerte un tatuaje o colocarte un piercing? Entonces esto te debe interesar. El pasado mes de abril se hicieron adiciones al Reglamento de Control Sanitario de Productos y Servicios, dentro de los cuales se incluyeron artículos para la regulación y el control sanitario de los servicios que prestan los tatuadores, micropigmentadores y perforadores. Entre estas disposiciones está que las personas que prestan este servicio deben obtener de tu parte, si eres menor de edad, una autorización de tu padre o tutor para realizar el procedimiento.

Las disposiciones establecidas en dicho reglamento -no sólo la de la autorización, sino otras- necesitaban el establecimiento de algunos formatos que apenas el día de ayer fueron publicados, pero que por tanto obligan a que a partir de hoy, los prestadores de estos servicios los presenten a sus clientes y respeten dicho reglamento. Sí, son los tatuadores, micropigmentadores y perforadores los que deben estar al tanto y descargar dichos formatos, pero no está de más que conozcas lo que se establece en este reglamento pues si con la persona que te vas a tatuar no lo lleva a cabo, en el mejor de los casos está desinformado, pero posiblemente no cumple con los requisitos establecidos por la Secretaría de Salud y la Cofepris, y algunos de estos pudieran presentar un riesgo para ti.

Para empezar, los tatuadores, micropigmentadores y perforadores deben contar con una tarjeta de control sanitario que tiene vigencia de dos años con posibilidad de prórroga. Para obtener dicha tarjeta deberán llenar algunos formatos y presentar documentación dentro de la cual se contempla la que compruebe que "cuenta con conocimientos sobre primeros auxilios y dominio de las técnicas de higiene y asepsia" así como "comprobante de vacunación contra el tétanos y la hepatitis B".

El tatuador, antes de darte el servicio debe aplicarte un cuestionario para corroborar que te encuentras en buen estado de salud. Entre las preguntas que incluye el cuestionario están: si padeces enfermedades como epilepsia, hipertensión o hemofilia; si tienes antecedentes de enfermedades transmisibles como hepatitis o VIH; si padeces alergias; si tomas algún medicamento; si estás embarazada, entre otras.

También, antes de darte el servicio, deberán proporcionarte información sobre el procedimiento que realizarán y una vez que te hayan explicado y claro, resuelto tus dudas, te darán a firmar una carta de aceptación del servicio. En esta carta tu declaras que se te ha explicado los cuidados y riesgos de practicarte este procedimiento; que estás consciente que los tatuajes y la micropigmentación son irreversibles.

Como mencionaba al principio, si eres menor de edad deberás estar acompañado por uno de tus padres cuando se te realice el procedimiento o presentar una autorización de quien tenga la patria potestad; en ambos casos se deberá presentar el documento oficial -acta de nacimiento e identificación del padre por ejemplo-, que compruebe el parentesco o la patria potestad. La documentación la deberá resguardar el tatuador durante dos años, así como llevar un registro de los servicios prestados, con los datos del cliente.

El material que utilizan para tatuar o perforar debe ser desechable y usado una sola vez. Aquellos que no son desechables deben tener la posibilidad de ser esterilizados. Prohíben "el uso de pistolas para perforar, o cualquier otro equipo, que debido a su imposibilidad de ser esterilizado o desinfectado, en todas sus partes, constituya un riesgo de transmisión de enfermedades". Los materiales y tintas a utilizar deben ser biocompatibles con el cuerpo humano. Deben utilizar guantes y cubreboca para mantener la higiene.

Así como posiblemente muchos tatuadores ya llevaban a cabo estas prácticas sin que existiera el reglamento, seguramente también no faltará el que ofrezca sus servicios sin contar con la tarjeta de control sanitario, sin respetar las disposiciones de este reglamento o haciendo caso omiso a la autorización que se debe tener para tatuar a menores, pero como en todo, ese ya sería riesgo de cada persona si permite que en estas condiciones se le practique el procedimiento; y será responsabilidad de los padres hacer consciencia en sus hijos de los riesgos que esto implicaría.

Foto: Gabby H.