Se acerca diciembre y, como cada año en nuestro país, el evento filantrópico insignia de Televisa: el Teletón. Ayer el presidente de la Fundación, Fernando Landeros, anunció el lanzamiento de la campaña para este año.

El anuncio se da muy cerca del final de los Juegos Paralímpicos de Londres en el que más de uno señaló la casi nula cobertura a los Juegos y se comparó la fiesta que se hace por los niños con discapacidad cada año en el país.

Silla de ruedas atletismo

El evento que se celebrará el 7 y 8 de diciembre buscará superar la meta del año pasado de 471.472.925 millones de pesos y marca la decimosexta edición del maratón televisivo. Según dijo Landeros:

Este va a ser nuestro Teletón dieciséis; 16 eventos, 15 años de ser perseverantemente tercos en un ideal, en un objetivo, en una fe, en estar parados del lado correcto de la vida, en nunca dejar que nada nos descarrile de donde sentimos y sabemos que tenemos que estar.

Hablar del Teletón siempre implica tocar fibras sensibles en la sociedad mexicana. Por un lado tenemos a quienes defienden la causa y aplauden que niños y jóvenes con discapacidad reciban atención en los centros de la Fundación, pero también tenemos a quienes lo ven como una manera en que las empresas pueden deducir impuestos.

Además, hay quienes cuestionan la calidad de la atención recibida y la accesibilidad a la misma. Los principales detractores afirman que a veces los CRITs sufren de falta de personal y que en la televisión se empeñan por mostrar lo mejor o una imagen que se aleja de la realidad.

Pero sin duda el principal problema que se tiene es con Televisa. El formato del Teletón es de sobra conocido y criticado; durante dos días las estrellas de la televisora se unen para presentarnos las historias desgarradoras de personas con discapacidad y su deseo de superación. Esto ha llevado a muchos a pensar que se lucra con el sufrimiento ajeno, se apela a las emociones.

¿Cuál es la principal diferencia entre el Teletón y los Juegos Paralímpicos? ¿Por qué una empresa que supuestamente está comprometida con este sector de la población no es equitativa en su cobertura de eventos?

La mayoría diría que los Paralímpicos no son un negocio, contrario a las ganancias (o deducciones) que un maratón televisivo le podrían dejar a la empresa que lo transmite. ¿Por qué Televisa prefiere destinar más tiempo aire a historias desgarradoras que a historias de éxito?

Seguramente cada quién sacará sus propias conclusiones. Por mi parte pienso que se debe a que los Paralímpicos no son negocio porque implican gastos mayores para una audiencia que podría no generar el rendimiento deseado. Al final creo que es más por el lado de simple negocio que por querer lucrar con sentimientos de culpa y lástima.

Y, a final de cuentas, ¿qué importa si Televisa deduce impuestos o no con la transmisión? De alguna manera la Fundación Teletón genera un impacto positivo en la sociedad por mínimo que sea. Habrá personas que participan como voluntarios que sí reciben una lección de vida, o habrá personas con discapacidad que de verdad se benefician con la ayuda que proporcionar una asociación civil y que debería brindar el Estado.

Lo que sí es un hecho es que una empresa que dice tener un compromiso con este tipo de causas debería ser más equitativa. No se pide una cobertura como la de los Olímpicos, pero sí mayor visibilidad a atletas mexicanos. O si lo que le preocupa es el negocio, ¿por qué no explorar formas en que con contenido de calidad pueda rentabilizarse la transmisión de evento así?

Cada quién tendrá su opinión, ¿cuál es la suya?

Imagen: El observador en el Estado de México