Seguramente Andrés Manuel López Obrador buscará contender en el 2018. Con Morena hará más grande la partidocracia (cuatro partidos de izquierda habrá), lo cual es incongruente porque eso significa más recursos del erario, y él había prometido que reduciría el sueldo de altos funcionarios. Es una jugada lógica si esto lo vemos desde su ambición por llegar al poder, porque López Obrador no tendrá mucho peso en el Congreso; incluso tiene el apoyo de menos de la mitad de las izquierdas.

López Obrador, sin mucho peso en el congreso

Si juntamos a todos los senadores de los tres partidos (PRD, PT y MC), nos daremos cuenta que 46% de estos apoyan a López Obrador y el resto no lo apoya. Peor aún, solo ocho senadores apoyan al tabasqueño en la creación de su nuevo partido. Se trata de Manuel Bartlett (el de la caída del sistema), David Monreal, Marco Antonio Blásquez, Ana Gabriela Guevara (la velocista), Layda Sansores, Martha Palafox, Adán Augusto López y Alejandro Encinas. Los demás prefieren seguir dentro de los partidos tradicionales, por lo cual si bien apoyan a AMLO, no lo apoyan en la creación de este nuevo partido.

Los incondicionales de López Obrador han hecho que exista una fractura dentro del PRD. Sus huestes son quienes decidieron tomar la tribuna en la discusión de la Reforma Laboral, mientras que "los chuchos", así como los cercanos a Marcelo Ebrard y a Camacho Solís, se negaron porque prefirieron irse por el camino del debate (lo que más se vio y se reprobó de la izquierda es el comportamiento de los primeros).

A pesar de esto, "la oposición" de AMLO en el PRD tiene más fuerza dentro de las izquierdas, y sobre todo en el PRD, donde son minoría. Solo encontramos nombres como Dolores Padierna y Martí Batres entre algunos otros. Tal vez por esto es que López Obrador buscará capitalizar la inconformidad ante el mundo político en las calles, y junto con sus más cercanos allegados, formar su nuevo partido. Lo que me pregunto es ¿por qué esa necesidad de tener cuatro partidos de izquierda, cuando muchas veces ni juntas logran triunfar?.

Al no tener López Obrador tanto peso en el Congreso, el PRD podría empezar actuar más como una izquierda moderada, y empezar a tomar decisiones como tal. Las diferencias entre dos bandos son notables, y al tener poco peso, lo que más le funciona al grupo de AMLO es hacer ruido, como a la hora de reventar la sesión en la que se discutía la reforma laboral. Desde un punto de vista cuantitativo, sus planteamientos solo tendrán peso cuando tengan la anuencia de la otra facción y además la de algún otro partido (lo cual se dará muy pocas veces por naturales razones). Un ejemplo es en el tema de la democracia sindical, donde en el senado, los obradoristas se unirían a la otra facción del PRD y al PAN (también recordemos que un diputado del PT, uno solo, hizo que esta propuesta no pasara).

Yo siempre he pensado que López Obrador es mejor luchador social que político (aunque en el Distrito Federal no gobernó mal), pero creo que su ambición por el poder ya le está haciendo mal.

Imagen:pueblapeje.blogspot.mx