Entre tanta discusión sobre la reforma laboral: que si la aprueban, que si no; que si es benéfica para el trabajador, para el empresario o para ambos; que si va a ayudar a generar más oportunidades de trabajo o que todo lo contrario, la realidad es que el problema laboral tiene muchos más matices que la simple necesidad de una legislación adecuada. Esto me lo trajo nuevamente a la mente el leer lo que comenta Luis Miguel González en su blog al decir "que nadie nos llame flojos" porque los mexicanos somos de los que más trabajamos. Una idea que comparto, así como su explicación de que nuestro mal no es entonces la ociosidad, sino la baja productividad.

En su publicación toma cifras de la OCDE para mostrar que la cantidad de horas trabajadas al año por un mexicano son muchas más que las que trabajan personas de otras nacionalidades, principalmente de países desarrollados, que es a lo que se aspira. Pero entonces surge la gran pregunta ¿por qué los mexicanos somos menos productivos? Antes de contestarla valdría la pena tomar en cuenta algo que él mismo señala, un mexicano en Estados Unidos es más productivo que en México; entonces habría que cerrar más la pregunta ¿por qué los mexicanos, en México, somos menos productivos? Algo que a mi también me intriga y me provoca ciertas hipótesis, al respecto.

Falta de preparación

Uno de los hechos que me ha demostrado que no somos ningunos flojos es ir a zonas rurales y ver las actividades que realizan diariamente las personas para ganarse la vida, muchos de ellos dedicados al campo. Se levantan a las 5 o 6 de la madrugada, se preparan y salen a trabajar sus propias parcelas o a cuidar sus animales. Labran la tierra, siembran, riegan, cosechan, ordeñan, alimentan, cuidan, curan, pastorean, y muchas otras actividades de mucho trabajo físico en jornadas a veces de hasta 12 horas. Y sin embargo el campo es uno de los sectores que debería, por los recursos que se tienen, lograr mayor producción.

Por si esto fuera poco, muchos de ellos son creativos y entusiastas. Recuerdo en particular el caso de un campesino que su terreno parecía un Edén, tenía sembrado maíz, matas de café, creo que de mango y no se que otras frutas, flores, un pequeño estanque en el que pensaba meter trucha, un área de lombricomposta, diferentes animales y para rematar en sus manos había caído un documento de cómo hacer un biodigestor de forma económica, lo había hecho y llevaba ya un tiempo sin comprar gas, cubriendo las necesidades de su casa para cocinar y tener agua caliente para bañarse, gracias al que él producía con los residuos orgánicos que generaba su propia familia y terreno. De hecho hasta tenía un excedente que tenía que dejar salir, pues ya no sabía cómo aprovecharlo.

Aquí no hay nada de flojera, sin embargo ¿por qué no están en mejores condiciones? La explicación que yo me doy es la falta de preparación. Tal vez esta persona que les platico no paraba por trabajo, ni por entusiasmo, ni por capacidad, pero dudo que la diversidad de cultivos y proyectos que tenía le redituaran, como sí lo podría hacer si se enfocara en producir sólo uno o dos de ellos. Le faltaba entonces preparación en cuestiones administrativas, de mercado, de desarrollo de proyectos -desde su inicio hasta la comercialización- y seguramente muchos otros que le permitieran realmente explotar sus capacidades.

Las empresas suelen quejarse de que no encuentran personal calificado para sus ofertas de trabajo. "Siete de cada 10 compañías señalan que la falta de experiencia, habilidades y conocimientos, son el mayor obstáculo para reclutar el talento que necesitan" publica precisamente hoy CNNexpansión, tan es así que el país resulta atractivo para trabajadores de otros países, que si tienen la preparación.

Falta de liderazgo

“Yo no le doy tantas vueltas a la explicación”, dice el empresario regiomontano Fernando Turner, “cuando un trabajador no es productivo, el empresario está fallando. No sabe cómo hacer producir a sus trabajadores o no hace las inversiones de capital necesarias”.

Tal vez del mismo nivel que la falta de preparación o incluso hasta más problemático pudiera ser la falta de liderazgo. Lo considero así porque es irreal pensar que los dueños o cabezas de empresa sean sabelotodo, que tengan todo el conocimiento de cómo hacer las cosas, pero precisamente lo que sí deben saber es donde están sus carencias, el conocimiento de quién necesitan y de quién se deben de rodear. Eso es parte de ser líder, pero en cambio muchos se rodean hasta intencionalmente de personas con menores conocimientos que ellos para que no les ganen el brinco. O puede ser que en su plantilla si tengan personas con la preparación adecuada, pero no los dejan actuar; los empleados aconsejan que las cosas se deben hacer de la forma "X", pero él se enterca en hacerlo de la forma "Y" y "Z" porque es la que conoce, a la que está acostumbrado y la que cree que puede controlar, provocando desaprovechamiento de recursos, baja productividad y el desgaste de sus empleados.

El líder (que debiera ser una característica de los que están como jefes, pero no es así) debe promover trabajo en equipo, el explotar las capacidades de cada miembro, organizarlos, motivarlos, darles el espacio para que aporten ideas propias, den su opinión y tomen decisiones por si mismos. Sin embargo muchos jefes creen que ese cargo les otorga pura y llanamente don de mando; que lo que ordenen se debe de cumplir porque él lo dice, sea lo que sea, aunque pase por encima de los principios del empleado, de sus derechos y del respeto a su persona.

Aunque todos los jefes o personas que tienen gente a su cargo deben tener la cualidad del liderazgo, no necesariamente todas las personas con actitud de líder tienen que ser jefes. Me explico: la falta de liderazgo es grave en los altos mandos de las empresas (y en gobierno) pero es una actitud necesaria en la mayoría de los empleados. Una actitud de liderazgo aunque no se tenga gente a cargo, es la capacidad de evaluar situaciones, de tomar decisiones, de tener iniciativa, de saber organizarse con los compañeros y de poder dar un paso al frente y tomar el mando cuando así se requiera. Un empleado que sólo se atiene a las indicaciones que le dé el jefe y que sin ellas no mueve un dedo por inseguridad o porque se considera incapaz, no sirve de mucho, es poco productivo.

Hay un documental, me parece que si se llamó Esperando a Superman en español (Waiting for "Superman") que expone la problemática de la educación pública en Estados Unidos de niveles básicos -con varias similitudes a la de aquí-. En éste me llamó la atención que señala que al comparar el nivel educativo de los Estadounidenses con los de otros países, no todos desarrollados, en realidad no hay mucho de sobresaliente, es más resultan más bajos que muchos otros; pero al preguntarles ¿cómo crees que te haya ido en la prueba? a diferencia de lo que responden los de otras naciones, ellos aseguran que les fue bien y que obtendrían un buen resultado. Podríamos decir que hay más seguridad y confianza en ellos mismos, que conocimiento sobresaliente. ¿No es entonces esta actitud, muy cercana al liderazgo, lo que los hace tener más logros?

No ponerse la camiseta

Entendiendo este término como la entrega que se tiene por el trabajo y la empresa en que se labora, me parece que muchos empleados lo padecen. Pero la verdad no los considero del todo culpables. El ponerse la camiseta no es lo mismo que ponerse el uniforme. El ponerse la camiseta significa serle fiel, entender que el beneficio de la empresa es conveniente y buscarlo, que a veces se requerirá más de él que lo que está en sus funciones, tal vez aportando un poco más de tiempo de vez en cuando, o realizando otras actividades si hace falta para sacar el trabajo, y que lo haga no por obligación sino por convicción.

Sin embargo el ponerse la camiseta no es algo que sea parte de la personalidad del empleado, posiblemente algunos se les dé más fácil, pero es algo que se logra, no que se trae. Es más muchos de los trabajadores cuando inician en un trabajo lo hacen con entusiasmo, poniéndose la camiseta, pero en cuanto ven que el sueldo no es lo que les dijeron, que no les dan las prestaciones debidas, que siempre les requieren trabajo de horas extra sin pagarlas adecuadamente, que tienen que poner de su bolsa para algunas cosas, etc.; poco a poco se van "desvistiendo". Los dueños se quejan de que sus empleados no se ponen la camiseta de la empresa, pero ellos mismos no se ponen la camiseta, pues no cumplen con su función de empleador como deberían. ¿Cómo pueden exigir entrega si no cumplen ni siquiera con el respeto mínimo a los derechos laborales?

He visto que muchas veces las empresas invierten en cursos de capacitación -de motivación sobre todo- para que los trabajadores tengan esa productividad que se requiere, y si, muchas veces el empleado sale motivado, siendo "otro", pero en el momento que trata de dar ese extra de productividad, se topa con el jefe, el mismo de siempre, el que no tomó el curso o que le entro por un oído y le salió por el otro, queriendo que las cosas se sigan haciendo a su manera, con las mismas actitudes y sin tomar en cuenta el aporte de los demás. Camisetas fuera, otra vez.

Para mi hay tres razones principales por las que un trabajador no se pone la camiseta, reduciendo su productividad y/o provocando una alta rotación: primero, porque éste no se siente satisfecho con las actividades; tal vez pensó que le gustaría el trabajo pero al realizarlas se siente más que a disgusto y le provoca un fuerte malestar. Segundo, puede ser que le satisfagan las actividades pero lo que recibe a cambio no es adecuado, háblese de sueldo, prestaciones, o del tiempo que tiene que dedicar a estas. Tercero, si las dos anteriores se cumplen, entonces es que el jefe y/o el ambiente de trabajo es poco soportable -normalmente lo segundo es propiciado por lo primero-.

Mucho se puede decir sobre las posibles raíces de la baja productividad de los mexicanos -en México- pero ya me extendí demasiado y creo que estas son las más importantes que puedo notar. Lo que sí es que esta problemática es digna de un análisis profundo porque de lo contrario, por más que se cambien legislaciones en la materia, hay variables que no permiten que se mejore la situación. Al final la "relación laboral" muy aparte de las cuestiones formales, es eso, una relación y si se pretende sacarle el mejor provecho y que sea de largo plazo, lo mejor es mantenerla sana.

Foto: HippolyteBayard y Libertinus