Sin mucho ruido, los diputados de esta legislatura decidieron desaparecer la Comisión de Participación Ciudadana, para dar paso a la creación de la Comisión de Desarrollo Municipal. Esta comisión fue avalada como parte de las ordinarias en 2000, y tenía como misión servir como "un espacio para que las voces populares y las demandas de la sociedad sean tomadas en cuenta" (¿que ése no debería ser el objetivo primordial de la Cámara de Diputados?).

En la legislatura anterior, la Comisión de Participación Ciudadana tuvo como gran éxito la reforma a la Ley Federal de Protección al Consumidor que permitió al organismo interponer denuncias colectivas a nombre de los clientes de productos y servicios. Esta modificación facultó a Profeco a intervenir en casos relacionados con telecomunicaciones, transportes, turismo, electricidad y agua potable. Gracias a esta modificación, hace unas semanas Nextel y Iusacell fueron obligadas a pagar indemnizaciones por mal servicio.
Entre los proyectos relevantes que les fueron rechazados se encuentra parte de la discusión de la Reforma Política. Entre los puntos de análisis que tocaron, se encuentran las reformas que permitirían el derecho a los ciudadanos de presentar iniciativas de ley o decretos.
Otra de las propuestas que hizo esta comisión fue la de permitir que que la ciudadanía presentara recursos de inconstitucionalidad, algo que hoy en día sólo pueden hacer la Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos o el 33% de la Cámara de Diputados y/o Senado. Además, una de las grandes luchas de este grupo -a través de Jaime Cárdenas, diputado del PT- fue la propuesta de crear plebiscitos y referéndums que permitieran la revocación de mandato de funcionarios de elección popular.
La conformación de las comisiones de la Cámara de Diputados y del Senado debería ser un tema bajo escrutinio de la opinión pública. En la discusión de reformas e iniciativas de ley, constituyen el primer filtro de discusión; y son los representantes que deben debatir (en la teoría) de forma más minuciosa los temas. Por ese motivo, resulta decepcionante que una comisión que se dedique a evaluar las propuestas sobre participación ciudadana en la vida gubernamental haya desaparecido para esta legislatura. ¿Quién tomará su responsabilidad ahora?










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