En México (y en todo el mundo para ser justos) vivimos en un ambiente donde sabemos que el empleo que tenemos algún día se puede esfumar. El no tener empleo hacer que perdamos nuestra principal fuente de ingresos y es un fuerte de dolor de cabeza cuando hay hijos y familia que mantener. Pero además, el desempleo puede provocar enfermedades, sobre todo aquellas que son psicosomáticas.

El desempleo en México y los padecimientos

Un amigo que radicó en Japón me contaba que en ese país los empleados piensan en trabajar en una empresa de por vida. Allá, es denigrante haber sido despedido o incluso peor, haber renunciado a un empleo. Una de las razones de las altas tasas de suicidios en ese país se debe, me comenta, a que varios nipones se suicidan por el desprestigio social que implica perder su trabajo. Por esta razón algunas empresas del país asiático los hacen trabajar a presión sabiendo que ellos harán lo posible por conservar su empleo. En México perder un empleo no es tan denigrante, incluso es menos que antes. Ser despedido de un trabajo a veces ya es hasta normal. Pero aún así es algo que no deseamos, y por lo tanto esto puede ser causa de varias enfermedades.

Así lo revela un estudio de OCC Mundial. El director de mercadotecnia y relaciones públicas de esta bolsa de trabajo, afirma que el desempleo genera problemas emocionales como estrés, angustia y desesperanza. El insomnio es el padecimiento principal con el 34% de los casos. Le sigue el aumento de peso con el 16%, la pérdida del mismo con el 10%. Solo el 5% afirma haberse enfermado y el 1% recurrió al alcohol a causa del desempleo.

69% afirma que la reducción de sus ingresos ha sido la consecuencia principal del desempleo, aunque solo 20% afirmó haber perdido sus entradas económicas por completo. 29% de los desempleados se preocupa por perder el seguro médico, 20% por la restricción de las relaciones personales y 13% la pérdida de la posición o estatus social.

Fernando Noriega, médico general por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, afirma que varios de los padecimientos que sufren los desempleados son dermatitis, malestares gastrointestinales, sobrepeso e incluso palpitaciones. Agrega también que el desempleo tiene un alto impacto sobre la salud emocional, porque no solo afecta la falta de dinero para liquidar cuentas, sino que el desempleado se puede percibir como alguien inferior.

Algo de lo que no se habla con frecuencia es que la gente somatiza (transforma o convierte problemas emocionales en físicos) sus problemas en enfermedades. Es muy común que un estudiante tenga nauseas o dolor estomacal antes de un examen; algo similar sucede con un desempleado cuando se le cae el pelo, no duerme o tiene cansancio excesivo

Otro problema es que las redes de protección social en el mundo (las cuales generalmente sirven de contención ante estos problemas), como afirma la OMS, disminuyen, en tanto la ansiedad y las enfermedades mentales en la población van en aumento.

La pérdida del empleo es difícil, pero hay que saber afrontarlo. Algo que me ha servido cuando he estado en estos casos es hacer ejercicio y también dedicar el tiempo desocupado a mis hobbies. También es importante hacer actividades que puedan abonar a la carrera profesional, por ejemplo, si uno es mercadólogo, posiblemente darle asesoría a una tía que tiene un negocio. Incluso se puede optar por freelancear en tanto se encuentra un puesto fijo, aunque puede sucederte lo que a mí, que es mi ingreso principal, por lo cual ya no tengo necesidad de buscar trabajo fijo.

Imagen:The Prisma