Los diputados Juan Pablo Adame del Partido Acción Nacional (PAN), y Fernando Velaunzarán del Partido de la Revolución Democrática (PRD) --¡Vaya, se pusieron de acuerdo!-- han presentado el día de hoy una iniciativa para eliminar el Impuesto especial sobre producción y servicios (IEPS) para los servicios de telecomunicaciones.

Este impuesto fue aprobado hace apenas tres años, en 2009. Se aplica desde 2010 a todas las telecomunicaciones, excepto al internet. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), esto representaría un aumento de 15 pesos en promedio por hogar en el gasto de telecomunicaciones.

Esto no sería tan malo de no ser porque, según las cifras proporcionadas por los diputados, el 60 por ciento de las 97 millones de líneas de telefonía móvil en el país corresponden a los sectores de mas bajos ingresos; por lo que este impuesto no solo afecta su bolsillo, sino que inhibe el uso de servicios de telecomunicaciones aumentando así la llamada "brecha digital".

El IEPS buscara recaudar 8 mil millones de dólares al año. Sin embargo la recaudación apenas llegó a los 5 mil. Para suplir esta recaudación, los diputados proponen aumentar 10 puntos porcentuales la conectividad. De esta manera los servicios llegarían a más usuarios y la recaudación por telecomunicaciones ascendería a 28 mil millones de dólares sin necesidad de un impuesto especial.

Hace un año también se propuso eliminar este gravamen a las telecomunicaciones. Sin embargo Mony de Swaan, presidente de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) aceptó que sería muy complicado debido a la crisis mundial; la misma que provocó el aumento del IVA de un 15 al 16 por ciento --y el cual ya se les olvidó dejar como estaba--.

La tendencia de los precios en servicios de telecomunicaciones es que siempre bajen. Muy rara vez suben. Este impuesto va en contra de esa tendencia y esperemos que por fin se derogue este año. Lo que ya no tengo esperanzas de que regrese al 15 por ciento es el IVA. Un año aumentó por la crisis. Al que sigue se mantuvo para cubrir los daños de los huracanes que habían golpeado México. Después se nos olvidó a todos. Y se repitió la historia del impuesto a la tenencia vehícular que se aplicó para los Juegos Olímpicos de 1968.