Todavía no se ha registrado ningún accidente lamentable, pero eso no significa que no pueda pasar. Y no necesariamente por negligencia del personal, sino simplemente por un desastre natural como el ocurrido en Fukushima el año pasado. Es por ello que la Secretaría de Gobernación ha implantado el Plan de Emergencia Radiológica Externo (PERE), el cual tiene como objetivo evitar o minimizar la exposición de la población a la radiación.

PERE detalla un conjunto "acciones y tareas perfectamente definidas, de rápida y sencilla comprensión y aplicación, sobre que hacer y como actuar en el momento en que se presente algún accidente de mayor o menor riesgo nuclear". El plan incluye medidas para prevenir a los más de 8 mil 600 habitantes ubicados en un radio de 20 kilómetros; aunque se calcula que los que vivan en un área de 80 kilómetros podrán sufrir la ingestión de aguas y alimentos contaminados por el material radiactivo.

El plan se divide en tres etapas:

  • Verificar los recursos humanos y materiales para enfrentar una emergencia, además de organizar simulacros y emitir información a la población.

  • Despliegue, apoyo y rescate en una franja de 16 kilómetros de diámetro.

  • Controlar la exposición radiológica. Los encargados de atender la emergencia serán el Ejército, la Armada, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), la Secretaría de Hacienda, la Secretaría de Salud y la Semarnat.

Esperemos que nunca se tengan que implementar estos planes de emergencia. No solo sería un lamentable evento que podría acabar con miles de familias, sino también sería el fin de la generación de energía nuclear en México.

La energía nuclear siempre será motivo de polémica y es por ello que es fundamental que los encargados de generarla se comporten a la altura, con mucha profesionalidad y respetando los mas altos estándares de seguridad. Y creo que es muy acertado que la Secretaría de Gobernación tenga un plan para actuar en caso de la mas mínima emergencia.

Foto: sdpnoticias