Como les platicaba el miércoles pasado, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) publicó su Reporte sobre la Discriminación en México 2012, el cual analiza los avances en la materia y pone los puntos de atención en los que no se han logrado los avances esperados. El reporte debe ser de interés para todos ya que en materia de discriminación no sólo es necesario que se tengan las políticas necesarias para evitarla, sino en general es necesario un cambio de actitud de la sociedad, que tenga claro en qué momentos se está cometiendo discriminación para evitarla y demandar a las autoridades en cese de este tipo de prácticas.

En la publicación anterior Informe de Conapred: ¿cómo estamos en materia de discriminación? (Parte I), les proporcioné un extracto de lo comentado por el Consejo en materia discriminación en los ámbitos de justicia penal, derecho civil, salud y alimentación. A continuación les presento la otra parte de este informa en que nos presentan sus análisis sobre la situación de discriminación en el trabajo, derechos políticos, acceso a la información, libertad de expresión y acceso al crédito.

Discriminación en el mundo del trabajo

Para su análisis el Conapred hace una división entre las personas que laboran en el sector formal y las del sector informal, que en consecuencia suelen contar con menos derechos y garantías. Señalan la gravedad de la situación del trabajo informal que ya en múltiples ocasiones aquí hemos comentado nosotros, lo que me llama la atención es que ellos consideran que 6 de cada 10 mexicanos se encuentran en esa situación. En este tipo de trabajos destaca la presencia de mujeres, jóvenes, personas con discapacidad, adultos mayores, personas de la comunidad LGBTTTI y migrantes, lo que expone a estas personas, tradicionalmente vulnerables, a situaciones de discriminación.

Otra crítica que me parece muy importante es que bajo el pretexto de la autonomía sindical se "anula o menoscaba los derechos de las poblaciones mencionadas" ya que se le da prioridad a los varones y en las negociaciones contractuales las mujeres, por ejemplo, no obtienen mejores salarios y condiciones. El sistema de guarderías del país sigue siendo insuficiente por lo que una madre que necesita cuidar de sus hijos no puede competir en igualdad con los hombres por esta carencia; y del otro lado de la moneda está el IMSS que no ofrece a los derechohabientes varones la posibilidad de meter a sus hijos en sus guarderías, sólo las madres trabajadoras cuentan con eso.

En México, el color de la piel, el aspecto físico, la lengua y el origen étnico son marcadores que alejan de la posibilidad de obtener un empleo bien pagado. Según la Enadis (2010), 40 por ciento de las y los indígenas entrevistados aseguran que no cuentan con las mismas oportunidades de obtener un empleo debido a su origen étnico.

Discriminación y derechos políticos

Uno de los notorios avances en esta materia, reconoce el Conapred, es el derecho a votar:

... han logrado que la legitimidad del poder público mexicano radique esencialmente en el resultado obtenido en las urnas. Éste es un avance del que el país debe sentirse satisfecho. Más allá de las críticas que puedan realizarse en 79 Introducción general contra de la institucionalidad electoral, es un hecho que México pasó de ser un país gobernado por un solo partido a convertirse en otro donde la pluralidad de fuerzas políticas es una realidad.

La promoción del voto extranjero y el facilitar el acceso a las urnas de personas con discapacidad es uno de los puntos en que se le reconoce a la autoridad electoral sus avances, pero contrario a esto se reconoce que las poblaciones indígenas siguen padeciendo exclusión por la lejanía en que se encuentran, así como que en algunas comunidades los usos y costumbres excluyen a las mujeres en la elección de autoridades o se somete a la población en la imposición de líderes o caciques. Los extranjeros radicados en México son otro grupo que sufre de exclusión al no tener el derecho a elegir a los representantes a pesar de pagar impuestos y aportar a la comunidad.

Por el lado de la representatividad, se sigue padeciendo de una misoginia dentro de la ciudadanía política como es el claro ejemplo de "las juanitas", mujeres que ganaron una elección pero que posteriormente renuncian dejando el puesto al suplente varón, un hecho que sobre todo continúa en los congresos locales y los cabildos municipales. De igual forma las poblaciones indígenas, personas con discapacidad y de la comunidad LGBTTTI carece de representatividad, debido a que los partidos no suelen incluir en sus candidaturas a personas de estos grupos.

Tristemente se reconoce también que desde lo establecido por la Constitución Mexicana sigue "habiendo mexicanos de primera y de segunda, a partir de la definición que se argumenta con base en el lugar de nacimiento", ya que se impide a los nacionales por naturalización ejercer a plenitud sus derechos políticos, no pueden ejercer la Presidencia de la República, ni ser senadores, gobernadores, secretarios de Estado o rectores de universidad pública.

Discriminación en el acceso a la información y la protección de datos personales

En este sentido, a pesar de las reformas constitucionales de 2007, en el ámbito local aún existe la opacidad gubernamental cuando se requiere información pública. La verdadera autonomía política de los órganos encargados de garantizar este acceso a la información se identifica como uno de los problemas.

El acceso a la información por vía electrónica se ha visto privilegiado, pero dejando fuera a múltiples sectores de la sociedad como adultos mayores, indígenas y personas con bajos niveles de educación que carecen de una computadora o desconocen de sistemas informáticos.

Discriminación, libertad de expresión y medios electrónicos de comunicación

Uno de los problemas más serios que a este respecto exhibe el país es la concentración de los medios de comunicación electrónica, particularmente de la televisión, que permite sólo a ciertos actores contar con gran volumen en su voz y que, al mismo tiempo, margina a otros que no tienen acceso a ese espacio restringido.

La falta de diversidad de empresas de medios (principalmente televisivas) es "un elemento discriminatorio que resta libertad para expresarse", esto propicia una falta de pluralidad porque en consecuencia hace que se impongan los estereotipos y marcadores sociales defendidos por tales medios. Como ejemplo mencionan la presentación de mujeres indígenas sumisas y desvaloradas, personas no heterosexuales son ridiculizadas y los adultos mayores son tratados con condescendencia.

Sin embargo ante esta problemática se reconoce que no es que el Estado deba dictar políticas editoriales que eviten esto, o exigir cierta conducta moral; ni la ley ni las instituciones públicas tienen la capacidad para tomar decisiones en materia de contenidos (siempre y cuando claro no lleguen a la incitación al odio o lo establecido por la ley). El problema se identifica claramente en la falta en la diversidad de medios, que puedan presentar otras realidades.

Discriminación en el acceso al crédito

Si bien el Conapred no aborda el financiamiento como un derecho, pues como aclara no puede ser considerado así, parte de analizarlo como una forma de "negar o favorecer otros derechos tales como el consumo, la alimentación, la vivienda, la salud, el trabajo o la educación". Consideran que sólo 2 de cada 10 personas adultas están siendo atendidas por los sistemas bancario y no bancario. En este sentido, del resto de personas posiblemente algunas no tienen esta necesidad, pero otras posiblemente sí y sólo pueden apoyarse en otro tipo de medios, algunos como la usura.

A partir de este extenso reporte, del cual traté de presentarles las principales ideas que el Conapred expone, destaca en sus conclusiones la idea de que "México no es un país pobre, pero es una nación profundamente desigual" situación que no sólo se debe sanar por la "deuda civilizatoria" sino porque es una de las razones por las cuales la economía mexicana no se desarrolla en toda su estatura, comentan.

De dicha desigualdad pueden reconocer diferencias entre una desigualdad económica y una desigualdad de trato, muchas veces confundidas y muchas veces presentándose de la mano una de otra. La desigualdad de trato, como señalan, está prohibida en México por la Constitución, y sin embargo se sigue dando.

la discriminación es antítesis de la democracia porque proviene de una situación en la que el Estado, la ley y las personas no son capaces de constituir un espacio de coexistencia social pacífica y plena porque hacen distinciones intolerables, injustas y arbitrarias.

Con todo este reporte, podemos ver que en México en materia de discriminación nos falta mucho camino por recorrer y estoy segura que como a mi, muchas de las situaciones aquí mencionadas no suenan extrañas o desconocidas, de hecho son tan comunes que se puede decir que forman parte de nuestra "normalidad". Por eso es tan importante que cambiemos de lente para apreciarlas como lo que verdaderamente son: prácticas discriminatorias, que debemos dejar de aceptar como un "así es aquí", "así nos tocó vivir" y darle un giro a la tuerca, para empezar a practicar y fomentar una actitud de igualdad.

Foto: mudei