En un comunicado de prensa, la Secretaría de Economía confirma que México ya es el décimo país miembro del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP). A inicios de septiembre, Bruno Ferrari, titular de la dependencia, señaló que México el ingreso de México era prácticamente un hecho. Incluso, el último informe presidencial del presidente Calderón lo presentaba como uno de sus logros.

Sin mucho ruido de la opinión pública, la Secretaría de Economía cumplió con todos los trámites. Primero, envío un escueto informe al Senado, donde al calor de la Reforma Laboral, prácticamente pasó desapercibido. Más tarde, el 21 de septiembre, un representante de México (¿quién?, no lo sabemos) acudió a una audiencia con la Oficina del Representante de Comercio de los Estados Unidos (USTR), donde recibió varios señalamientos sobre la legislación actual en materia laboral, patentes farmacéuticas y propiedad intelectual.

El comunicado de prensa de Secretaría de Economía elogia al TPP, aunque incluye un par de datos equivocados y mentiras blancas. Por ejemplo:

A partir de ahora, México es el décimo miembro del TPP; ello le permite participar plenamente e incidir en las negociaciones de todos los temas que forman parte de esta iniciativa, así como reflejar los intereses de México en las discusiones y la consecuente elaboración del instrumento que consolida al propio Acuerdo.

Lo que la dependencia omite en su anuncio es que México no tendrá ninguna de las facultades mencionadas. México y Canadá, los últimos dos países en incorporarse al acuerdo, son miembros "de segunda clase". Para entrar, nuestro país aceptó un par de cláusulas:

  • México no puede reabrir ningún capítulo aprobado previamente a su ingreso. Debe aceptar lo que ya se acordó entre los miembros originales.
  • México no puede descartar ningún capítulo futuro de TPP. No tiene derecho de veto si los nueve miembros originales están de acuerdo en aprobar.

¿De qué forma estas cláusulas son consistentes con "reflejar los intereses de México" en las discusiones y en la elaboración del acuerdo? Si esto fuera poco, el gobierno se ha ofrecido como anfitrión para una reunión extraordinaria del 12 al 15 de noviembre, previa a la ronda 15 de negociaciones, que se sostendrá a inicios de diciembre en Nueva Zelanda.

En diferentes ocasiones hemos hablado sobre los problemas de firmar TPP, un documento que se elabora bajo secreto y de acuerdo a los intereses de la industria -me pregunto si Ferrari ya habrá podido mirar el texto completo, algo que ni los legisladores de Estados Unidos han logrado-. Entre los temas que afecta TPP están la vigilancia y persecución de infractores de copyright en Internet; la extensión de patentes farmacéuticas y el acceso a medicamentos; o la probable entrada del sector petrolero (Pemex) en competencia con la iniciativa privada extranjera.