En nuestro país, de vez en cuando sale algún legislador haciendo propuestas tan bárbaras, que uno no sabe si tomarlas en serio o ponernos a reír de lo utópicas que resultan. El día de hoy ha sobresalido el senador Joel Ayala Almeida, quien ha propuesto aprovechar el debate de la reforma laboral para establecer el salario mínimo de los trabajadores en seis mil pesos.

Ayala toma como base los seis mil pesos con los que presumió Ernesto Cordero que las familias podían obtener un crédito para una casa o mandar a sus hijos a escuelas privadas cuando era secretario de Hacienda.

Este senador priísta debe --o debería-- saber de lo que habla, ya que además de ser economista también es líder sindical; por lo que en teoría debería conocer cuáles serían los efectos macroeconómicos de este drástico aumento. Una de las principales críticas a los aumentos del salario mínimo es la enorme inflación que provocaría: las empresas pagan más a sus empleados, por lo tanto se ven en la necesidad de aumentar el precio de los productos o servicios. Las mas afectadas no serían las grandes empresas, ya que son las que ofrecen mejores prestaciones; sino las pequeñas empresas que ofrecen sueldos raquíticos para aumentar lo más posible sus ganancias.

Pero ahora llego a la pregunta central de este post: ¿De cuánto debería ser el salario mínimo justo? Cuando Cordero habló de los seis mil pesos, inmediatamente surgieron cientos de críticas argumentando que con ese dinero no se podría vivir. ¿Entonces qué cantidad debió haber propuesto Cordero --y en consecuencia en senador Ayala-- para que sea posible vivir en México decentemente?

Ese no es todo el problema. Un aumento tan grande en un salario mínimo debería venir acompañado con una agresiva campaña para educar financieramente a la población. Seamos sinceros, los mexicanos gastamos mas de lo que ganamos. Siempre estamos apretados al final del mes para pagar la renta, la luz o el teléfono. De nada servirá un salario mínimo de 6, 8 o 10 mil pesos al mes si dejamos de comer para comprarnos el iPhone nuevo. Un aumento en el salario para la gran mayoría significará comprar juguetes mas costosos, no necesariamente tener una mejor calidad de vida.

Para cerrar, dejo un par de preguntas al aire; las cuales espero que puedan contestar en los comentarios. Si el salario mínimo fuera de diez pesos diarios, ¿tendrían corazón las empresas para ofrecer este sueldo a los trabajadores?, ¿habría trabajadores dispuestos a laborar por ese salario?

Foto: economia-hoy