El día de ayer la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) aprobó de manera condicionada a Telmex el proyecto AMX-1, el cual consiste en conectar siete países con cable de fibra óptico submarino --incluido Estados Unidos-- y que se extenderá a lo largo de los litorales de 15 países tanto caribeños, centroamericanos y sudamericanos.

Los países que se interconectarán en este proyecto son Estados Unidos, México, Guatemala, Puerto Rico, República Dominicana, Colombia y Brasil. Cancún fue elegida como la ciudad para el punto de interconexión en México debido a su cercanía geográfica con Miami, Florida; ciudad con quien tendrá conexión directa.

Este proyecto incluye a países donde Telmex tiene presencia. Evidentemente excluye a Venezuela, país donde el presidente expropió la telefónica de Carlos Slim; además de Cuba, donde no hay cabida a la iniciativa privada.

Esta nueva red de fibra óptica servirá para cubrir la creciente demanda de tráfico de telecomunicaciones, la cual ha aumentado en la última década y se refleja en el crecimiento de un 600 por ciento en el tráfico de internet. Además, al facilitar la interconexión entre estos países, se reducirán los costos; lo cual puede traer beneficios para los usuarios tanto en velocidades de conexión a internet como en reducción de costos por servicios de telecomunicaciones, por lo que cabe esperar una reducción en las tarifas a llamadas a países sudamericanos.

Foto: eleconomista