Ayer se dieron a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones, levantada en 2011 (PDF). Éstos señalan que el 1.8% de los mexicanos entre 12 y 65 años (grupo al que se aplicó la encuesta), consumen algún tipo de droga médica o no médica, excluyendo alcohol y tabaco. La cifra se compara con el 1.6% que afirmó hacerlo en la encuesta de 2008, aunque el cambio no es estadísticamente significativo, es decir, se encuentra dentro del margen de error.

Sin embargo, el grupo en el que me gustaría enfocarme es en el de adolescentes por dos razones: el entorno de violencia en algunas regiones del país relacionadas con el narcotráfico y el uso de menores por los sicarios, y reportes internacionales que afirmas que los mexicanos entre 12 y 17 años son de los que más consumen en la región.

Drogadicción

Al igual que con el consumo nacional, el cambio no es estadísticamente significativo, pero hay una baja de 1.7 a 1.6% de mexicanos entre 12 y 17 años que consumen alguna droga. Si el resultado lo separamos por género, vemos un alza de una décima porcentual en hombres y una baja de dos décimas en mujeres.

La droga que más se consume es la marihuana, seguido de la cocaína y el crack. En la siguiente gráfica podemos ver el comportamiento que ha tenido el consumo:

Adicciones 1

Lo interesante, a mi parecer, es observar los cambios que ha habido en el consumo de drogas por regiones. En este caso, los cambios sí son estadísticamente significativos, es decir, se puede decir con confianza casi absoluta que se dieron. Vemos una baja en el consumo en las regiones centro y sur del país, pero hay un repunte en el norte, la región más violenta y con más actividad operativa del narco.

Adicciones 2

Si entramos a mayor detalle dentro de la encuesta, podemos ver que los mayores aumentos se dieron en la región noroeste, es decir, en los estados de Nuevo León y Tamaulipas.

La encuesta permite también conocer el impacto que programas de prevención han tenido en los jóvenes. En 2011, 64% de los hombres y 70% de las mujeres dijeron haber recibido información sobre la drogadicción; 89% en la escuela y 6% en un centro de salud. Además, de entre quienes han estado expuestos a este tipo de campañas solo el 1.2% consumió alguna droga, contra el 2.6% que no estuvo expuesto.

Finalmente, entre los factores que influye para que las mujeres consuman drogas está que se les ofrezca regalen o compran; mientras que en los hombres, además, influye que no esté estudiando y si su mejor amigo es consumidor o no.

Podemos concluir, retomando las razones para enfocarnos en el grupo, que las campañas de previsión sí parecen ayudar, aunque no a la velocidad o magnitud deseada, y que una política de salud en torno a las drogas podría también ayudar al problema de seguridad que se tiene en algunas zonas del país.

Imagen: Revista Universa