Algo que me gusta de visitar las ciudades con costa es mirar los anocheceres. Ese momento en que el cielo pasa del anaranjado del atardecer hacia el morado previo a la puesta del sol. Y después, poco a poco, aparece este tono azulado del manto nocturno, fusionándose con el color del mar, justo antes de tornarse negro. En esta fotografía de Boca del Río, cortesía de Alan V Gallareta, el autor capta ese instante justo en el que la noche cae en todo su esplendor; un cielo coronado por nubes que, a juego, plasman una hermosa postal de la ciudad veracruzana.

Si deseas que tus fotografías aparezcan en este espacio, y están relacionadas con México, abre una cuenta en Flickr y envíalas al pool de Vivir México. Ya verás que pronto saldrán publicadas.